• 602

4 posiciones Calvinistas sobre el amor de Dios. 3 – El Decreto de Dios y la Voluntad Perceptible de Dios

La tercera posición sobre como el amor de Dios en el Calvinismo es fácilmente identificada por el lenguaje que se usa. En esta posición se habla de la voluntad de Dios de dos maneras. La primera es lo que se le llama “el decreto de Dios”, que usualmente se refiere a la voluntad secreta de Dios. Esta voluntad se refiere al amor de Dios por los elegidos. La otra manera de hablar de la voluntad de Dios es de su voluntad revelada o “voluntad preceptiva” en la cual se le aplica el amor de Dios a todos. La cuestión se resume que si Dios decreta algo, por cierto sucederá. La alternativa es que si Dios da un precepto, puedo o no pasar, pues el precepto de Dios tiene que ver meramente con lo que Dios desea que pasara.

Calvino es el que mejor explica esta posición, y vemos su concepto de lo que estamos haciendo cuando ofrecemos el evangelio. Primero, nadie sabe a quienes Dios ha predestinado (su voluntad o decreto). Segundo, sabemos que la Biblia contiene en ella una oferta (recordar como se usa es palabra en las posiciones anteriores) o llamado (esta es su voluntad preceptiva) al mundo (Juan 3:16) y a “todos” (Mateo 11:28). Tercero, este llamamiento general no nos provee con el conocimiento de la voluntad de Dios para salvar, porque si lo hiciera, todos se convertirían y fueran salvos. Ahora, el llamado general es lo que Dios ha revelado sobre su voluntad. Esto significa que Calvino coloca textos como 2 Pedro 3:9 bajo el punto dos con respecto a la voluntad de Dios. Ese texto en si, no nos dice sobre el decreto de Dios sobre la salvación.

Por lo tanto, Calvino en su sermón sobre el Salmo 119, enfatiza el llamado para todos, pero en particular, el amor de Dios para sus elegidos. Esto es lo que rige el entendimiento Reformado sobre el amor de Dios, que el solo puede amar de manera especial a los elegidos, y de una manera general al resto. Esto lo he visto explicado en videos en las redes sociales, especialmente por el finado R. C. Sproul.

Es de notar que esta forma de acercamiento al amor de Dios deja que se predique libremente el evangelio a todos sin el temor de estarle diciendo mentiras a los oyentes. En este caso, tanto Fuller como Pink, tomaron una posición diferente a la de Calvino. No obstante, esta posición tiene algunas deficiencias. Se habla mucho del “decreto de Dios”, y cuando no se entiende algo, se apela siempre al decreto de Dios, que es secreto, pero por lo visto, muchos saben cuando este decreto es aplicable. Por otro lado, que haiga dos voluntades dentro de Dios, no se puede justificar bíblicamente.

Sabemos que Jesús tenia su propia voluntad, Lucas 22:42, pero no se nos dice nada con respecto a diferentes voluntades dentro de la Deidad con respecto al amor o al plan de salvación. Sobre la voluntad perceptible de Dios, hay algunos textos que se oponen a tal concepto, Isa. 14:24; Isa. 46:10-11. En esto, creo, que en su afán de enfatizar el amor a los elegidos, atenta a otro punto importante dentro del sistema Reformado, la soberanía de Dios.

En el próximo y ultimo aporte, veremos uno de los hijos rechazados por la fe Reformada, el Amyraldismo.

 

Basado en el libro por Jon Balserak Calvinism  A Very Short Introductionpgs. 17-19.

Share This Article

¿Quiénes son los Neo-Reformados?

Next Story »

Neo-Reformados Redux

Teología

Leer más

More