El Cristianismo y las malas palabras

Yo tengo familia Chilena, y a veces, sus palabras, que para mi no son malas, para ellos son insultos indecibles, mucho menos que se puedan decir en la Iglesia.

He sido pastor de habla hispana, y predicar en una congregación donde hay Chilenos, Venezolanos, Colombianos, Argentinos, Salvadoreños, Peruanos, y a veces, Españoles, es como caminar sobre huevos. Una palabra que es ofensiva para algunos, es de lo mas natural para otros.
Por eso el hecho de decir malas palabras, o lo que algunos perciben malas palabras, es de suma importancia, pues la fe de muchos se puede estropear, y pueden entonces seguir un evangelio que algunos considerarían para nada de santidad.

¿Que dice la Biblia de las malas palabras? En el Antiguo Testamento, no se habla de las malas palabras, mas bien, por ejemplo, en el libro de Los Salmos, si se habla de lo que los malos dicen, cf. Salmo 1, en el Salmo 5:9, una ves mas se condenan las palabras de los malos. Dentro del libro de los Salmos, se condenan las palabras lisonjeras, y falsas. No trata el problema que estamos tratando, las malas palabras. El libro de Proverbios, sigue el mismo hilo de pensamiento, que las palabras de los malos llevan a la destrucción.

En el Nuevo Testamento, encontramos 2 pasajes que nos llaman a atención nuestra forma de hablar y de expresarnos. El primer texto se encuentra en Mateo, ósea, son palabras de Jesús:

Mateo 12:36

Nueva Versión Internacional (NVI)

36 Pero yo les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de toda palabra ociosa que hayan pronunciado.

La palabra “ociosa” es argo, que se traduce también inefectiva, sin uso. Aunque esto talves no apunta a una mala palabra, no obstante, puede apuntar a chismes, o conversaciones y palabras que no traen ningún beneficio a nadie.

El otro texto es por Pablo:

Efesios 4:29

Nueva Versión Internacional (NVI)

29 Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan.

 

Este es el mejor texto que apunta a que no debemos de tener conversaciones obscenas, o usar palabras que no sean de edificación para los que nos oyen. Esto es lo mas practico que podemos ver sobre el uso de nuestras palabras. Si ellas no son de edificación y bendición, no las debemos usar.

Existe la situación de que muchos nuevos convertidos entran a nuestras iglesias, y hablan malas palabras, y a veces se sienten aislados, pues muchos de nosotros no tenemos la paciencia de caminar con ellos, y enseñarles que ahora con su confesión Cristiana, deben de haber cambios de vocabulario. Me recuerdo una experiencia que en una reunión familiar, el abuelo de mi esposa, que es Chileno, le quiso testificar a alguien, y uso estas palabras “¿Quieres aceptar a Cristo ‘guebon’?” Este señor ha trabajado en un muelle desde joven, ha sido pescador, pero no tiene un vocabulario (y no lo ha cambiado) que pueda ayudarle a expresarse de una manera mas educada, y cristiana. Esto, en el caso de todo recién creyente, evidencia tanto el crecimiento en el conocimiento Cristiano, como también de su compromiso a una vida santa.

No puedo terminar sin antes mencionar que Pablo, dijo una palabra que se consideraría el día de hoy “mala palabra”. Esto lo encontramos en un texto que muchas veces se me cita a mi, queriendo justificar que Pablo no consideraba para nada su entrenamiento rabínico.

Acá tenemos el texto:

Filipenses 3:8

Nueva Versión Internacional (NVI)

Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo

La palabra “estiércol” es un hapax legomenon, ósea, una palabra usada solo una ves en todo el Nuevo Testamento. La palabra es skubalon, que es traducida “estiércol”, no era una palabra bien vista dentro del contexto Greco-Romano. Esta es parte de la definición dada por un diccionario teológico:

skubalon – En el griego secular esta palabra deprimente significa basura y porquería de muchos tipos: excrementos, alimentos podridos, los pedazos dejados en una comida, ya no vale la pena comer, un cadáver en descomposición. La maleza y la decadencia son los elementos constantes de su significado; se trata de una grosera, fea palabra violenta que implica inutilidad, nada de valor y repulsivo … El único uso de NT es de Pablo en Filipenses 3:8, donde se dice de todos los privilegios naturales y religiosos que antes parecían dulces y preciosos, y todo las cosas que ha perdido desde que se hizo cristiano, “me cuentan (estimación, evaluación) como (nada más) estiércol.” La palabra grosera y violenta muestra cuán completamente Pablo había dejado de valorarlos. [New International Dictionary of New Testament Theology Vol. 1, Zondervan: 1980, pg 480]

Concluyo, ¿Debe o puede un cristiano decir malas palabras?  Para mi entendimiento, no. Pero alguno dirá “Pablo uso una mala palabra”. Mi respuesta es, Pablo lo hizo para apuntar firmemente su punto, de que lo que el tubo un tiempo pasado, su posición social y religiosa, no valía nada comparándose a lo que ahora tenia en Cristo. Muchos Cristianos usan malas palabras, para hablar cualquier ociosidad, no como específicamente lo uso Pablo.

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