Teología de Facebook que me hace suspirar

Existe una fuerte tendencia entre mucho pueblo evangélico en rechazar el estudio de la palabra. Este sentimiento despega desde el clásico texto mal usado de II Corintios 3:6

2 Corintios 3:6

Reina-Valera 1960 (RVR1960)

el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.

Que al lector de todo el pasaje, vera que se refiere a la letra que estaba en las tablas de la Ley, al otro versículo mal usado que es el siguiente, donde se cree decir que no necesitamos que nadie nos enseñe:

1 Juan 2:27

Reina-Valera 1960 (RVR1960)

27 Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.

Muchos pretenden decir desde estos dos pasajes, que no necesitamos leer, y que la unción que tenemos ahora, es suficiente para aprender todo en el Señor.

Estas personas no toman en cuenta, que parte del ministerio de la Iglesia, ha sido la enseñanza, Hechos 5:28; Rom. 12:7; I Cor. 12:28-29; Efesios 4:11. Lo que Juan mas tarde dice en su carta, y en la próxima, es que los maestros tenían que ser probados si lo que decían era verdad, I Juan 4:1,5; 2 Juan 9-10. Y algo que lo he repetido una y otra ves, aquellos que dicen que ellos no son enseñados por nadie, sino que directamente son enseñados de parte del Señor, están rebelión directa al mandado del mismo Señor que dicen que están siguiendo, que los mando a ser discipulados y discipuladas por hombres:
Mateo 28:19-20

Reina-Valera 1960 (RVR1960)

19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Las preguntas son, ¿Quiénes los van hacer discípulos? ¿Quiénes les van a enseñar a guardar los mandamientos del Señor? Jesús mismo nos manda aprender de hombres, y Juan, apóstol del Señor Jesús, nos manda a probar si esas enseñanzas van conforme a la unción del Espíritu Santo.

Dicho todo eso, me tope en una conversación con un buen hermano que me dijo lo siguiente, después de hablar un poco de un tema al que yo le decía que el estaba errado, y al que el decía que yo solo leo libros, pero el depende de Dios:

“He aprendido del Señor, no de libros”.

Después de lo que lo he venido diciendo, claro esta que esta forma de pensar deja mucho en que desear. Si algo tengo con los cesacionistas, es que creo en la supremacía de la Escritura. El libro por excelencia es la Biblia, por lo tanto, si no han leído el libro por excelencia, la Biblia, no han aprendido del Señor.

Necesitamos estudiar, leer, instruirnos. El Cristianismo ha aportado mucho al mundo de hoy por ese hecho, que el estudio, primeramente de la reina de las ciencias –la teología-, también llevo a muchos a estudiar la creación de Dios, y por eso tenemos los avances científicos en el Occidente, que gozan ahora el mundo entero.

Muchas hermanos no quieren seguir eso, mas bien, se hacen místicos, y pretenden tener una conexión directa con Dios. Pero claro es que esa conexión, no aporta nada bueno al cuerpo de Cristo, pues al seguir el consejo de Juan, de poner a prueba dichas enseñanzas, dichas enseñanzas no son conforme a la revelación que el Espíritu Santo le dio a los apóstoles de Jesús.

Si no quieres aprender de libros, pues comienza con desechar la Biblia. Se debe de leer de todo, para conocer tanto las posiciones contrarias a la de uno, como también cultivar mas la posición propia de X doctrina de la Biblia.

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