El a veces “confuso” comportamiento de Dios – 4 ¿Dios cambia sus planes?

En este serie, quisiera hablar de un ultimo problema que el comportamiento de Dios no solo confunde, sino que deja a muchos cristianos, avergonzados. Esto es que aparentemente, Dios cambia de pensar.

En Jeremías, encontramos el siguiente texto:

Jeremías 18:7-8

Nueva Versión Internacional (NVI)

En un momento puedo hablar de arrancar, derribar y destruir a una nación o a un reino;pero si la nación de la cual hablé se arrepiente de su maldad, también yo me arrepentiré del castigo que había pensado infligirles.

Esto ocasiona una pregunta, ¿Cómo un Dios que no cambia, parece que cambia sus planes y su modo de pensar?

Como seres humanos caídos, siempre le queremos encontrar algo mal a Dios, pero veamos, que Dios es paciente. Dios da suficiente oportunidad para que aquellos que están en pecado, se arrepientan. Dios ilustra la forma de que el trabaja con su pueblo, mandando a Jeremías a  presenciar de cómo el alfarero trabaja:

Jeremías 18:5-10

Nueva Versión Internacional (NVI)

En ese momento la palabra del Señor vino a mí, y me dijo: «Pueblo de Israel, ¿acaso no puedo hacer con ustedes lo mismo que hace este alfarero con el barro? —afirma el Señor—. Ustedes, pueblo de Israel, son en mis manos como el barro en las manos del alfarero. En un momento puedo hablar de arrancar, derribar y destruir a una nación o a un reino; pero si la nación de la cual hablé se arrepiente de su maldad, también yo me arrepentiré del castigo que había pensado infligirles. En otro momento puedo hablar de construir y plantar a una nación o a un reino. 10 Pero si esa nación hace lo malo ante mis ojos y no me obedece, me arrepentiré del bien que había pensado hacerles.

Dios no cambia, de eso estamos seguro, el es inmutable y no cambiable en su esencia, pero lo otro que podemos apreciar de Dios es que el no es inflexible.

Hemos venido viendo como Jeremías trata con el proceder de Dios. Aunque a veces estos comportamientos pueda que nos sean incomodos, son al mismo tiempo de aliento para nosotros. La forma de Jeremías proyecta a Dios nos demuestra que no debemos de tomar la misericordia de Dios en vano. Dios nos ofrece su amor y lealtad, y desea que todos nos convirtamos a el. Aunque es un Dios con quien no se debe jugar, tampoco es un Dios estático, y no va hacer caso omiso al clamor de su pueblo.

Jeremías encontró misericordia en el comportamiento confuso de Dios. Nosotros también lo podemos hacer.

Estos estudios son basados en el articulo por Robert Chisholm, profesor de A.T. en el Seminario Teologico de Dallas, publicado en Bible Study Magazine Marzo/Abril 2013

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