Las nuevas reliquias el día de hoy

En mi pasada entrada, toque de cómo la practica de pactar el día de hoy, se ha convertido en una nueva forma de “indulgencia”.

En esta entrada, tocare otra practica del Catolicismo Medieval, que ahora estamos viendo vigente en las iglesias Protestantes. Me refiero al a la practica de la adoración/observación de las reliquias.

Para aquellos que no están al tanto de lo que las reliquias son, o su función dentro del Catolicismo Romano, les ofrezco la definición que da Wikipedia, para que este alcance de todos:

Se llaman reliquias en la Iglesia católica a los restos de los santos después de su muerte. En un sentido más amplio, una reliquia constituye el cuerpo entero o cada una de las partes en que se haya dividido, aunque sean muy pequeñas. Las reliquias también designan a los ropajes y objetos que pudieran haber pertenecido al santo en cuestión o haber estado en contacto con él, considerados dignos de veneración. Eran reliquias “milagrosas” el aceite de las lámparas que se encendían delante de los cuerpos de santos, así como las sábanas dispuestas sobre las tumbas, incluso el polvo recogido en los “loculi” (lugar de enterramiento en las catacumbas).

Ropajes y cualquier otro objeto propiedad del mártir, incluso hilos extraídos del tejido de una prenda. En ocasiones estos objetos fueron tenidos como milagrosos en vida de sus propietarios. Las cadenas con que habían sido atados en el calabozo los mártires y otros objetos de tortura eran reliquias muy preciadas. La cruz y los clavos del mártir que moría crucificado eran muy venerados.

San Ambrosio (Siglo IV) recogió estos objetos después de la muerte de los santos Vital y Agrícola en su patíbulo en Bolonia y los llevó a la iglesia de Santa Juliana de Florencia. Agustín de Hipona, da noticia en sus escritos sobre una de las piedras que lapidaron a Esteban y Pedro, primeros mártires de la Cristiandad, que fue llevada a Ancône  (Francia) y que contribuyó a extender el culto y la devoción hacia este santo. En los Museos Vaticanos se conservan muchas reliquias de este tipo. Los lugares en que los mártires habitaban fueron tenidos como reliquia, y en muchas ocasiones se construyeron basílicas allí mismo. Pero sobre todo, el lugar preferido para levantar templos fue el sitio donde había tenido lugar la muerte de los santos. El culto a las reliquias se remonta a los comienzos del Cristianismo. Los primeros restos recogidos de los que se tiene noticia fueron los de San Esteban (primer mártir de la Iglesia Católica), y de ellos se conservan bastantes documentos acreditativos a través de los siglos. El culto a las reliquias ha sido siempre un fenómeno de gran importancia social, económica y cultural.

En los principios del cristianismo, los restos de los santos fueron considerados como una protección para la persona que los poseía y una ayuda para conseguir aquello que resultara más inalcanzable. Poseer una reliquia significaba poseer una fuerza especial frente a lo adverso, y esto llevó al deseo de éstas a cualquier precio, adquiriendo gran importancia en el Siglo XVI y sobre todo en la dinastía de los Austrias.

Como podemos ver, las reliquias llegaron a tener una parte del culto cristiano. Ya para la edad Media, esto ya había cambiado, y no solo era una forma sentirse mas cerca de Dios, a través de los santos, sino que se había convertido en toda una industria. En los tiempos de la Reforma, la observación de las reliquias podía otorgar al que tal hacia, menos tiempo en el purgatorio. Como en el caso de las indulgencias, la gente no solo peregrinaba a lugares donde estas reliquias estaban, sino que también tenían que pagar para poder entrar en los lugares donde se guardaban.

Un ejemplo de las colecciones de reliquias que se encontraban dentro del Santo Imperio Romano, estaba en la propia ciudad de Lutero, y por el mismo príncipe protector suyo, Federico el Sabio. En su colección de reliquias, se encontraban 19,000 piezas, que equivalen a 1,9000,000 días de indulgencias. Entre las reliquias encontradas en la colección de Federico, se encontraban por ejemplo, una pieza de la zarza ardiente, leche de la virgen María, y una pieza de la cuna de Jesús.

Aparte de esto, en Wittenberg, la industria de las reliquias era una forma de ingreso a varios comerciantes. Por ejemplo, solo en 1517, en la iglesia del Castillo de Wittenberg, se tuvieron mas de 9,000 misas, que consumieron 40, 932 candelas, que eran 3175 kilos de wax. A esto, le agregamos todos los lugares donde la gente se hospedaba, miramos que esa colección de reliquias era de gran impacto, como citado anteriormente, era de gran importancia social, económica y cultural.

Pero los Reformadores, vieron en esto, como en las indulgencias, una usurpación a los méritos de Cristo.  Con el mirar algunas reliquias, esto no haría, ni hace a nadie mas cercano a Dios. La idea de observar las reliquias era que por medio de ellas acercarse mas a Dios, porque los huesos, o las cosas que estuvieron alrededor de los santos, por ende, estuvieron mas cerca de Dios, y esto, hacia al que observaba la reliquia, mas cerca de Dios también.

En esos tiempos, como el día de hoy, siempre ha existido el interés y la necesidad espiritual de acercarse a Dios de parte de los seres humanos. El problema ha radicado que el ser humano siempre también, ha querido imponer su propio criterio de cómo alcanzar a Dios, y no aceptar lo que Dios ha provisto para poder llegar a el, a su hijo Jesucristo.

Juan 14:6

Nueva Versión Internacional (NVI) —Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.

Y:

1 Timoteo 2:5

Nueva Versión Internacional (NVI) Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,

El día de hoy, se encuentran cosas que son equivalentes a las reliquias, así como también vimos con las indulgencias. Veamos que cosas se podrían decir sobre esto.

El día de hoy, se hacen eventos televisivos que se les llaman “maratónicas”, que son shows donde se invitan a los televidentes a sintonizar, y se les promete que recibirán bendición de Dios, por verlo, y mucha mas bendición si mandan su contribución al show. ¿No suena esto como una mezcla entre indulgencia y reliquia? Las dos prometen hacer exactamente lo mismo, con métodos sumamente similares. La tecnología  ha ayudado a muchos a poder recaudar fondos de otra forma del pueblo de Dios.

Otra forma presente de que la gente quiere y busca acercarse a Dios como lo hacían la gente en los tiempos Medievales, es viajando donde las reliquias modernas se encuentran o llegan. Creo que a estas alturas, el lector ya se habrá dado cuenta cuales son las nuevas reliquias el día de hoy. El pueblo evangélico de hoy, cambia a los muertos como objeto de reliquia, por celebridades “cristianas”, que irlas a ver, o tener contacto con ellas, los hace mas santos, mas de “sana doctrina”, o mas cerca de Dios.

Las nuevas reliquias de hoy, celebridades “cristianas” saben que el pueblo de Dios los considera reliquias. Por eso ahora, cobran para que los vean, o piden, de una forma mas sutil, “donación” para irlos a ver. Dichos eventos, prometen al que atiende, un encuentro con Dios, crecimiento espiritual, una oportunidad de ver, y posiblemente hablar, o tocar al gran sierv@ de Dios.

¿Estoy en contra de ir a ver a un buen predicador o maestro de la Palabra? De ninguna manera, pero si este le viene prometiendo falsas promesas, o cobra, pues en ves de ir a verlo, hay que huir de los tales. Estamos viendo el mal que sufría la iglesia Medieval, con el tema de las indulgencias y las reliquias. La gente quiere una forma costosa para llegar a Dios, mientras como hemos visto, la única forma de acercarnos a Dios es por fe en Jesucristo. Para esto, no hay que pagar, o viajar lejos para ver a fulano de tal, que es “gran” sierv@ de Dios.

Hermano y hermana, ora para que Dios se manifieste en la vida de tu pastor o líder, para que Dios se manifieste en tu congregación. Nútrete de lo que Dios te ofrece gratuitamente en su Hijo Jesucristo. Ir a contemplar reliquias no te hará mas o menos espiritual. Es tu vida disciplinada en Cristo, que hará un cambio en ti, no un evento esporádico, que te dará un sentir de conformismo temporal, pero te encontraras como un adicto a la droga, necesitando mas y mas de estos eventos.

Es Jesús la única fuente que puede saciar nuestra sed espiritual. Recurrid a el, y el hará la obra en ti.

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