Caveat Lector 2

En mi aporte anterior, hable del requisito de lenguas que un doctorado en Teología o en Filosofía requiere. En esta entrada, hablare de otro requisito, el de historia.

El primer año de teología, todos debemos de cursar la historia de la iglesia. Este ramo, toma todo el año, y comienza desde una introducción del mundo Romano, como también del Judaísmo del segundo templo, hasta nuestra era. En un año, por supuesto, no se puede tocar profundamente todo tema que ha existido en los 2000 años que el cristianismo se ha esparcido sobre la faz de la tierra, pero al menos se espera que el estudiante sepa de una manera superficial de lo que ha sucedido en cada época de la historia de la iglesia. La mejor introducción a la historia de la iglesia es la obra de dos tomos por Justo L. Gonzáles. Ahora esta disponible en un solo volumen, para beneficio de los lectores.

El segundo año de teología, hay mas opciones de especializarse. Esto depende del seminario. En mi seminario, hice el primer semestre sobre la historia de la Reforma en Europa Continental, ósea, estudie a Calvino y a Lutero, y los otros movimientos del área geográfica, como los Anabaptistas, y los Hermanos Libres.  El segundo semestre, y estando en un seminario Anglicano, estudio la historia de la Reforma en Inglaterra, Escocia y en Gales. En si, estudiamos la fundación de la iglesia Anglicana todo un semestre. Si el seminario me hubiera dado la oportunidad, hubiera también querido estudiar la historia de la iglesia primitiva con mas detalle, pero eso lo he hecho en mi tiempo, y haciendo mis estudios sobre las herejías en la Iglesia primitiva.

Como bautista, he hecho la historia de los Bautistas por todo un semestre, y puedo decir que mi profesor, Ken Manly, es una de las autoridades mundiales al respecto. Es tan buen profesor, que saque una de mis notas mas altas que jamás he sacado en mi vida, pero no puedo negar, después que alguien me dijo que no era bautista años atrás, me entregue a leer nuestra historia con una gran pasión.

En lo personal, he tratado de leer la historia de la iglesia latinoamericana, y para eso, me leí el libro por José Miguez Bonino, Rostros del Protestantismo Latinoamericano. Este pequeño libro es una buena introducción para saber como el Protestantismo llego a Latinoamérica.

Después de mencionar todos estos niveles de estudios, de nuevo podemos preguntar si los doctores del día de hoy, que llegan a nuestras iglesias apantallando que son egresados de seminarios con el titulo académico mas alto, tienen en realidad el conocimiento que pretenden poseer.

A menos que se quiera un doctorado sobre la iglesia cristiana, se debe de aprender las lenguas pertinentes. Por ejemplo, si es de la Reforma, Alemán, Francés y Italiano no fueran malas aprenderlas. Si es de la iglesia primitiva, Latín y Griego son esenciales. Pero mi énfasis en esta ocasión no es el conocimiento lingüístico, sino el conocimiento histórico.

Muchos de estos doctores no tienen ni idea quien es Praxeas, o Sabelio, o el mismo Atanasio. Uno me dijo en una ocasión, que ese era un santo del Catolicismo Romano, por lo tanto, no le interesaba saber nada de el. Con esto me demostró, que jamás había cursado una clase de la historia del cristianismo, ¡pero aun así me dijo que el era doctor en teología!! No de balde promueven herejías del pasado, pues jamás han estudiado lo que la Iglesia ha creído y lo que ha luchado por mantener una sana doctrina.

En otras ocasiones, no tienen idea de la vida de Lutero o de Calvino. Solo se llevan por lo que ven en películas o documentales, pero jamás se toman la molestia de indagar mas allá, por verlo no importante.

Muchos de los nuevos “doctores apóstoles” son Pentecostales, pero no tienen idea sobre los origines del movimiento Pentecostal en los comienzos del siglo 20. Tampoco tienen idea de cómo el cristianismo llego a su país de origen. Esto es de mucha importancia, para tener una idea de cómo el evangelio ha llegado a su país natal, y así poder proyectar su ministerio a las necesidades presentes.

Así que, la próxima ves que se tope con un falso doctor, pregúntele si conoce a Justo L. Gonzáles. Lo mas probable es que pregunte si es que el es también otro apóstol/doctor. Seguramente jamás lo ha leído, como tampoco ninguna obra de la historia de la iglesia. Su doctorado esta basado en un pago  a una organización, y su titulo no vale ni el papel en el cual esta impreso.

Dios nos libre de estos falsos que se llaman a si mismos “Doctor Apóstol”.

Luis Alberto Jovel

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