3 formas de leer la Biblia

1.La Espiritual.

La Biblia es la Palabra de Dios, y es por lo tanto, nuestro sustento espiritual. El gran ejemplo en el A.T. es el Salmo 119. Pero esto lo vemos cumplido en perfección en la tentación de Jesús en el desierto, cf. Mateo 4:3-4. La escritura es lo mas accesible que tenemos a Dios acá en la tierra, y Dios nos habla por medio de ella, y nos dice lo que Dios ha hecho para salvarnos en Jesús. No necesitamos ningún otro mediador para llegar hablar con Dios por medio de su palabra, no papa, no pastor, sino que podemos llegar directamente a Dios en las Escrituras.  De gran importancia para la vida del cristiano, es que como soldados de Cristo, la Biblia es nuestra espada para pelear la batalla, cf. Efe. 6:17. Ósea, tener la Biblia en nuestras mentes y corazones, se torna en cuestión de vida o muerte espiritual.

2.La Ética.

En muchos círculos cristianos, se tiene un pavor de hablar de la Biblia y la ética, pues se teme que al hacerlo, estemos tratando de salvarnos a nosotros mismos por medio de nuestras fuerzas y obras. También viene a jugar el concepto que algunos tienen, en especial los Luteranos y los neo-Reformados, que perciben que todo aquello que es un mandato en la Biblia, es “ley”, y lo que es recibido, es “evangelio”.  Esta forma de pensar que la tenemos desde la Reforma, a trancado la relación entre la Biblia y el comportamiento cristiano. Las cartas Paulinas nos dan recomendaciones de cómo llevarnos entre la familia, jefes y empleados, en la iglesia, el gobierno, entres esposos, etc., cf. I Cor. 1:10-2:5; I Cor. 3; I Cor. 7; Efesios 5:22-6:9; Col. 3:18-4:6; I Tim. 2:1-15, etc.  Interesante que en muchos de los ejemplos, la apelación a la buena conducta en Pablo no es por ser simplemente buenos, sino que es, como en el caso de la relación entre cónyuges, un reflejo de Cristo y la Iglesia, y en el caso de I Cor. 3, es la unidad del cuerpo de Cristo.  Ósea, toda manera de vivir debe de revelar la gloria de Cristo.

3.La Intelectual

Debemos de saber las Escrituras pues en ellas hay salvación dijo Jesús, cf. Jn. 5:39. También debemos de ser como los Bereanos, escudriñando todo lo que se nos enseña, cf. Hechos 16:10-15. No es pecado examinar lo que nuestros lideres o maestros nos dicen. En sus consejos a Timoteo, Pablo le dice de cómo Timoteo, desde su infancia, sabe las Santas Escrituras, y nos da el texto clásico del origen y uso de las Escrituras, cf. II Tim. 3:15-16. Luego Pablo, sigue sus consejos y advertencias sobre aquellos que no soportaran la sana doctrina, cf. II Tim. 4:1-4. Solo el conocimiento de las Escrituras nos hará distinguir entre la sana doctrina y la mentira.  Y una corrección al mal entendimiento de I Cor. 3:6, donde muchos se aferran que el estudio de la Palabra llega a matar, Pablo se esta refiriendo no a estudiar libros, sino a la letra de la Ley de Moisés, pues el no cumplirla, esta trae muerte.

Como creyentes, debemos de saber usar las Escrituras, no solo para provecho propio, sino para edificar el pueblo del Señor, y poder así, crecer todos como un cuerpo en Cristo Jesús.

2 Timoteo 2:15 (Nueva Versión Internacional)

15 Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad.

Dios les bendiga.

Luis Alberto Jovel

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