• Leído 1003 veces.

Teorías de Expiación Christus Victor

 

Puedes oirlo aqui:

Puedes descargarlo de aqui.

 

Teorías de Expiación

Christus Victor

Christus Victor, o el Cristo Victorioso, es una teoría de la expiación que esta gozando cierta popularidad en los últimos años. Algunos se la atribuyen al libro de N. T. Wright, The Day the Revolution Began, publicado recién el año pasado, 2016. Esto ha traído la critica de algunos, en especial John McArthur y R C Sproul, culpando a Wright de rechazar la teoría de la Sustitución Penal, cosa que yo me he tomado el tiempo de refutar, no tanto con mis escritos, sino por los mismos videos de Wright corrientes como también de mas de una década atrás. Wright no ha traído algo nuevo, es mas bien un eco de lo que muchos reconocen que fue el trabajo de Gustaf Aulén, en su libro, Christus Victor publicado en 1931. Que McArthur y Sproul, ambos profesores de teología ignoren este hecho, deja mucho que desear en sus conocimientos bíblicos.

Esta es la teoría que creo que mejor representa lo sucedido en la cruz a nivel cósmico, y que veremos que si seguimos a Aulén, es la que tubo mas afirmación en los primeros siglos de la iglesia.

Introducción Histórica

Como se menciono anteriormente, Christus Victor fue re-introducido al pensum Protestante por el Obispo Luterano y profesor de Teología en la Universidad de Lund en Suecia, Gustaf Aulén. En si, su libro son las charlas dadas en 1930 en la universidad de Uppsala, de ese mismo país. En ellas, Aulén hace una critica a lo que se conoce como la posición “objetiva” o “legal”. Esta es que la muerte de Cristo nos reconcilia con el Padre, y esta asociado con Anselmo. Es también una critica a la teoría “subjetiva” o “moral”, que apunta que la muerte de Cristo es para inspirarnos y transformarnos. Esta segunda posición esta asociado con Abelardo (Stott, 228).

A estas dos posiciones, Aulén hace un recuerdo a lo que catalogo de “una verdad olvidada”, (Stott, 228). A esto le llama “dramática” y “clásica”. Es dramática porque ve a la expiación como un gran drama cósmico en el cual Dios hace batalla con los poderes del mal y gana una victoria sobre ellos. Y “clásica”, pues para Aulén, fue la posición de la expiación que influyo mas en los primeros 1000 años de la iglesia, (Stott, 228). Para Stott, estas 3 posiciones 

contribuyen a nuestro entendimiento a quien se dirige el sacrificio de la cruz (Stott, 230).

Podemos ver que para Aulén, no solo el perdón de nuestros pecados tomo lugar en la cruz, pero también somos liberados de los poderes espirituales que nos afectaban antes de conocer a Cristo. Esto se refiere a los rudimentos en Gal. 4:3, 9 y Col. 2:8, 20, que veremos mas abajo.

Alister McGrath, informa que el Cristo Victorioso esta ligado en el Occidente con las celebraciones de la Pascua, pero con la Ilustración, esto perdió importancia (McGrath 322). McGrath rechaza que el Cristus Victor pueda ser una teoría de expiación, pero prefiere verla como la base de una teoría de expiación. Para el, es mas bien la confianza de lo que se logro en la cruz (McGrath, 322-23).

Personajes Históricos

Orígenes (185-254) pensaba que si la Biblia dice que la muerte de Jesus es el pago de la expiación, Mc. 10:45; I Tim. 2:6 y un rescate, ¿A quien se le pago y de quien se rescato? Orígenes responde a estas preguntas, atribuyéndolo al diablo (McGrath, 323).  Gregorio de Nisa, (335-395) fue mas allá que Orígenes, de quien tomaba mucho de su pensamiento. Para Gregorio, cuando el hombre cayo, el diablo obtuvo los derechos sobre la humanidad que Dios respetaba. La única forma de que el diablo perdiera ese derecho seria que el se pasara en su autoridad. Esto paso cuando el diablo reclamo su autoridad sobre uno que es sin pecado, Jesus. Gregorio dio la siguiente ilustración de lo que paso en la cruz. La humanidad de Jesus era la carnada, mientras que su divinidad era el anzuelo, y que el diablo al morder y darse cuenta del engaño, ya era muy tarde. Esto es basado en una lectura de I Cor. 2:7-8 (Morris, 23). Agustin (354-430) ofreció otra ilustración, cambiando el anzuelo por una trampa de raton. Esto fue tan grotesco, que la Iglesia pronto la abandono (Morris, 23). En la iglesia Medieval, el Christus Victor era muy preferido tomando en cuenta la lectura de I Pedro 3:18-22. Se creía que Jesus no solo fue a predicar a los espíritus encarcelados, pero que el boto las puertas del infierno. Los coros sobre la Nueva Jerusalén escritos por Fulbert de Chartres (960-1028). Anselmo (1033/34-1109), reacciono contra todo esto, y como hemos visto antes, ofreció la ilustración de la sustitución penal, que muchos ahora promueven como la única mantenida por la iglesia en toda su historia. Podemos ver claramente que esto no es así.

Criticas/Objeciones al Christus Victor

Para McGrath, Gustaf Aulén el que ha rehabilitado la teoría de Christus Victor, ha exagerado su caso, y aunque si esta presente en la era Patristica, era una de muchas teorías. Para McGrath, la única teoría que se pueda considerar  como la posición “clásica” es la redención por medio de la union con Cristo (McGrath, 325).

Otra critica que se hace a Aulén es que el ha cambiado la imagen de un litigio usado por los Reformadores por uno de una batalla. ¿Es el diablo tan poderoso? La victoria enfatizada es sobre los poderes espirituales y no sobre el pecado, observa Leon Morris (Morris, 24).

Durante la Ilustración, la teoría del Christus Victor perdió fuerza, según McGrath, por 2 razones.

  1. La critica racional de la resurrección de Cristo. No se puede hablar de victoria si no hay resurrección.
  2. La mención de Satanas que domina la humanidad, junto con sus demonios, se considero como mera superstición (McGrath, 324).

McGrath ve que dado a la maldad vista en la I Guerra Mundial, y los descubrimientos de Sigmund Freud (1856-1939), que apuntan que hay fuerzas ocultas en el subconsciente de las personas, destroza la noción de que el ser humano era siempre racional (McGrath, 325).

El Christus Victor también se ha dado a ser interpretado existencialmente. Rudolf Bultmann (1884-1976) se enfoca que en la cruz de Cristo se conquisto la in-autentica existencia y la incredulidad. Paul Tillich (1886-1965) por otro lado, ve que la cruz declara la victoria sobre las fuerzas existenciales que nos impiden una verdadera existencias.

Bases Bíblicas del Christus Victor

Habiendo visto la historia de esta teoría de la expiación, como diferentes personajes en la historia la han tratado de entender, y como perdió favor dentro de la iglesia, veamos ahora las bases bíblicas de las cuales se desprende esta teoría de expiación.

Aunque ya vimos algunos textos que apuntan al Christus Victor, los pasajes principales que se consideran en esta teoría de expiación son Rom. 8:37; I Cor. 15:57; 2 Cor. 2:14 y Apoc. 2-3.

Stott basandose en el argumento de Aulén, ofrece ver la victoria sobre Satanas según las Escrituras en 6 etapas:

  1. Genesis 3:15. A esto le siguen I Cron. 29:11; Isa. 9:6-7.
  2. Apoc. 12:1; Mat. 2:1-18; 4:1-11; Mt. 16:23; Jn. 13:27. También vemos a Jesus triunfando sobre los demonios, cf. Mc. 1:24; enfermedad, Mt. 4:23 y Mc. 4:39 (naturaleza). También ver Lc. 10:18; 11:21-22; Mc. 3:27.
  3. El diablo es el principe de este mundo, Jn. 12:31; 14:30; 16:11. Fue por medio de la cruz que Cristo destituyo al que tiene el poder de la muerte, el diablo, Heb. 2:14-15.
  4. Conquista confirmada y anunciada. La cruz es la victoria, Hch. 2:24; Ef. 1:20-23; I Ped. 3:22.
  5. La conquista extendida. La iglesia no solo proclama perdón de pecados en su predicación, pero también que “se conviertan de las tinieblas a la luz, de la potestad de Satanas a Dios;”, Hch. 26:18b. También se predica que se conviertan de los ídolos a Dios, I Tes. 1:9. Al venir a Jesus, somos rescatados del dominio de las tinieblas, Col. 1:13. Ver también Mateo 28:18-20; Apoc. 20:1-3.
  6. La conquista consumada en la parousia. Todos los enemigos del Señor serán hechos estrado de sus pies, Sal. 110:1/I Cor. 15:25. Toda rodilla se doblara y toda lengua confesara que Cristo es el Señor, Fil. 2:9-11. El diablo sera lanzado al lago de fuego, Apoc. 20:10. El Hijo le entregara el reino al Padre, y el Padre sera todo en todos, I Cor. 15:24-28.

A esto, Juan afirma que Cristo vino a destruir las obras del diablo, I Jn. 3:8. Esa destrucción, nos lleva a tener libertad, Jn. 8:34-36. A esto, surge la pregunta, ¿De que nos liberto Jesus? Usualmente se dice que es una libertad del pecado, pero Pablo ve mas de eso. Como vimos anteriormente, en Galatas Pablo les dice a sus lectores que han sido liberados de los “rudimentos” de este mundo, cf. Gal. 4:3, 9 y Col. 2:8, 20. Esta palabra es “stoica” en Griego, y apunta a los poderes espirituales que gobiernan a los que no conocen a Dios. Pero no solo de los poderes espirituales nos ha librado Cristo, también es a los frutos de la carne, cf. Gal. 5:19-21; Ti. 3:3-5.

Finalmente, esta teoría de expiación puede ser aplicada de la forma errónea. Un ejemplo puede ser en la conclusion que muchos llegan sobre  II Tim. 1:10, donde se menciona que Jesus quito la muerte, vinculando este texto a Isa. 53:4. La palabra “nasa”, “cargar”, se ha interpretado como que Jesus cargo con la enfermedad, y por lo tanto nosotros no debemos enfermarnos. Esto contradice a II Cor. 4:10-11. En Mateo 8:16-17 vemos el uso de Isaias 53:4 aplicado al ministerio del Señor. Por lo tanto, como seres humanos caídos, podemos confiar en Jesus de sanarnos, pero como vimos en II Cor. 4:10-11, aun de este lado del cielo, estamos expuestos a la muerte. Dios ha entregado a la iglesia el don de sanidad para contra-restar a las enfermedades, I Cor. 12:9b.

Podemos, por lo tanto, repetir la declaración que encontramos en Apoc. 11:15:

Apocalipsis 11:15 (RVR1960)

15 El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.

¿Por qué el pentecostalismo ha crecido en América Latina? – BITE

Siguiente »

Ganador de la rifa del libro “Diccionario de Jesús y los Evangelios”.

Teología

Leer más

Más