• Leído 553 veces.

II.- MONOTEÍSMO DEL SEGUNDO TEMPLO Y SUS IMPLICACIONES A NUESTRA COMPRESIÓN DEL UN SÓLO DIOS

En la Primera Parte de este estudio hicimos una introducción a la doctrina cristiana y la existencia de un sólo Dios. Hoy veremos el origen de la palabra “Monoteísmo”.

Monoteísmo. Sus orígenes.

El término monoteísmo no lo encontramos en la Biblia sino que surge hasta el siglo 17 atribuido a Henry More, de Cambridge por el año 1660. Este término nace como una respuesta a las creencias de las pluralidad de dioses que los Europeos estaban encontrando en las nuevas tierras descubiertas.

Al mismo tiempo aparece la palabra “politeísmo”, que marca la diferencia entre el Dios Cristiano, Occidental y Europeo, con los dioses de América, África y Asia del Este.

Entonces el término monoteísmo no surge dentro del Judaísmo, mas bien, es una forma de definir la creencia Cristiana y específicamente Europea, sobre el Dios de la Biblia, contrarrestando a los demás dioses.

Esto ha creado dos problemas:

  1. En los diccionarios, aún teológicos, vemos que el Monoteísmo se define como “la creencia de un sólo dios”. Esto pone en tela de juicio la práctica Cristiana ortodoxa que le da adoración a Jesús, el Hijo de Dios. Henry More nunca vio el surgimiento de ese problema, pues vivía en una cultura cristiana, y no tomó en cuenta como los Judíos definían su adoración al único Dios.
  2. El término “monoteísmo” se interpreta excluyendo la existencia de seres semi-divinos, lo cual requeriría el rechazo aún a la existencia de ángeles. Fue Maimónides, un filósofo Judío de los siglos 12 y 13 d.C, quien propuso un concepto del “único Dios” en su tiempo. Aunque debemos de notar, que tal observación no es lo que el Judaísmo del primer siglo, también llamado Judaísmo del Segundo Templo en el cual Jesús y sus discípulos se desplegaron, creía. La posición de Maimónides se le ha llamado “monoteísmo estricto”, pero no ha tenido influencia dentro del Judaísmo y ha sido relegada a las páginas de la historia.

La posición de Maimónides es la que muchos auto-denominados “Unicitarios”, mantienen el día de hoy. Tal posición no nace del entendimiento Bíblico, sino de la visión tardía de Judíos que no tenían nada que ver con el Judaísmo al cual Jesús y sus apóstoles confrontaron. El monoteísmo estricto de Maimónides ve que la Sabiduría y la Palabra/Logos, son atributos de Dios, y no seres independientes, como lo podemos ver claramente en el caso del Logos en Juan 1:1-2.

Podemos concluir, por lo tanto, que usar el término “Monoteísmo estricto” es algo anacrónico, pues no es el concepto de monoteísmo que entendían los Patriarcas, Moisés, los Profetas ni los contemporáneos de Jesús. Por ende si vamos a usar la palabra “monoteísmo”, debemos usarla con un entendimiento arraigado a las fuentes bíblicas y su contexto.

En la tercera parte veremos el Monoteísmo en el Antiguo Testamento.


 

I.- MONOTEÍSMO DEL SEGUNDO TEMPLO Y SUS IMPLICACIONES A NUESTRA COMPRESIÓN DEL UN SÓLO DIOS

Siguiente »

III.- MONOTEÍSMO DEL SEGUNDO TEMPLO Y SUS IMPLICACIONES A NUESTRA COMPRESIÓN DEL UN SÓLO DIOS

Teología

Leer más

Más