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La Oración del pecador. Una Perspectiva histórica/Bíblica en refutación a Luis Soto.

screen-shot-2016-09-18-at-2-05-37-amEn el mundo evangélico Latinoamericano, la oración del pecador, que va más o menos así “Dios, perdona mis pecados y pido que entres a mi corazón para yo ser salvo. Te acepto como único y legítimo salvador…”, es la entrada al cristianismo Protestante para muchos, si no la mayoría.

Desde que tomó fuerza el movimiento de la “Nueva Reforma” en Latinoamérica, esta oración se ha puesto en cuestión, aun algunos llamándole un encanto o que ha creado a muchos creer que son salvos, no siéndolo. Esta critica es valida, pero su razonamiento, sufre de muchas inconsistencias, falta de evidencia histórica, y prácticamente, una distorsión histórica/teológica de lo que la oración del pecador representa.

La Coalición por el evangelio ha publicado por años ya el escrito por Luis Soto titulado “¿La oración del pecador puede salvarte?”, y ahora publicado por Soldados de Jesucristo. En este, Luis Soto pretende darnos un vistazo histórico y bíblico sobre esta practica. Es a mi parecer, que su análisis esta errado de raíz, y que los propios de la Coalición por el Evangelio de habla Inglesa, han refutado. Estaré usando el articulo publicado por ellos mismos de autoría de Thomas Kidd profesor de historia en la Universidad de Baylor, para refutar el escrito de Soto.

Soto afirma en su escrito:
Los fundadores de la famosa “Oración del pecador” son John Wesley, Charles Finney, Billy Sunday y Billy Graham.

Debemos de reconocer, Soto no es historiador, y aun a la fecha de este escrito presente, sigue cursando sus estudios teológicos, por lo tanto, podríamos excusar su mala interpretación histórica. Pero dado que tenia para cuando escribió su articulo una maestría de estudios teológicos, debiera tener una mejor metodología de investigación de lo que ha demostrado en su escrito. Veamos de donde nace la oración del pecador.

Según Kidd, esta practica nació en el mundo de habla inglesa, específicamente en la versión de la Biblia del Rey Jacobo (King James), no del versículo al que Soto apela, Rom. 10:9-10, pero de Colosenses 2:6.

Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo…

Kidd reporta que son los Puritanos-Americanos y otros evangélicos de los siglos 17 y 18, los que usaron la frase con regularidad. Kidd menciona a John Flavel, un escritor devocional puritano que en sus escritos, mencionaba de aquellos que habían oído el evangelio como “no haber recibido a Cristo en sus corazones”.

Thomas Boston, un pastor Escocés y Calvinista, alentaba aquellos que tomaban la Cena del Señor a “recibir a Cristo en sus corazones”. Benjamin Coleman, un pastor evangélico de Boston al comienzo del siglo 18, escribió explícitamente que los Cristianos “deberían aceptar a Cristo en sus corazones y mantenerlo firme en sus vidas”.

Kidd nos dice cuando y donde la frase “acepta a Cristo en tu corazón” tomó fuerza:

La terminología de “recibir a Cristo en su corazón” se formalizó como la oración de la conversión de un no-cristiano durante el gran movimiento misionero del siglo XIX. La terminología se convirtió en una forma útil para explicar a los prosélitos que tenían que tomar una decisión personal de seguir a Cristo.

Fue en la década de los 1970’s, cuando la practica se aplico a las actividades juveniles, y que cuando se les llamaba a los jóvenes a orar esa oración, se tomaban en cuenta como “decisiones para Cristo”.

Podemos ver, por lo tanto, que Soto, históricamente esta errado. Es una gran ironía, que el al culpar a “John Wesley, Charles Finney, Billy Sunday y Billy Graham” como los “fundadores” de esa practica, no se da cuenta que son los Puritanos-Reformados de quienes nació tal oración y practica, tradición con la que el se identifica, los originarios de tal práctica.

En segundo lugar, Soto erra también en su exégesis de los textos por los cuales el pretende traer abajo la práctica y lo que se entiende al hacer dicha oración.

El primer texto que Soto hace mención, es Romanos 10:9-10.

que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo.

Soto le da la siguiente explicación al texto:

¿Qué significaba para los destinatarios de Pablo eso de “confesar con la boca que Jesús es el Señor”? Eso implicaba primeramente ir en contra de la corriente, ponerse en contra del culto al Emperador Romano, y estar dispuesto a morir. En otras palabras, no se podía decir “Jesús es el Señor” de la boca para afuera, porque se estaba jugando con la vida. Quien confesaba esa declaración, estaba realmente convencido de que era Jesús el que gobernaba su vida. Era decir: César no es señor. Les podía costar la vida si confesaban “Solo Cristo es Señor”. Esta famosa oración tal vez (para  ponernos en contexto), es como si estuviéramos en el Estado Islámico bajo el régimen de los ISIS y confesáramos Jesús es el rey de mi vida. Esta declaración nos costaría la vida. Es precisamente eso mismo lo que significa esta declaración que Jesús es toda nuestra vida. Es imposible decir que tengo a Jesús en mi corazón y no tenerlo en mis labios, mi mente, mi conducta y toda nuestra vida.   

Es muy interesante que ningún comentarista del texto, como al nivel de Douglas Moo, J. D. G. Dunn, N. T. Wright o C. B. Cranfield, llegan a tal conclusión. Colin G. Kruse, en su comentario sobre Romanos, menciona solo a Robert Jewett, en su comentario de la carta, que comparta la posición de Soto, que es refutada por Dunn, y no tomada en cuenta por los demás. Dunn toma en cuenta que dentro del circulo Greco-Romano, muchos señores eran reconocidos en diferentes esferas, sin necesariamente estos teniendo conflicto los unos con los otros.[1]

Pero que nuestra refutación a la posición de Soto no solo quede en eso, en refutación. ¿Qué es lo que Pablo se esta refiriendo entonces? Pablo hace eco de Deuteronomio 30:14:
14 ¡No! La palabra está muy cerca de ti; la tienes en la boca y en el corazón, para que la obedezcas.

Esta es la única ocasión en la cual Pablo habla sobre la confesión con la boca y como también creer en el corazón. Por lo visto, para Pablo, la una cosa no podía estar sin la otra. El contexto al que Soto ha forzado el texto es descubierto al citar el próximo versículo 10:
10 Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo.

Podemos apreciar, que acá Pablo no esta usando un lenguaje anti-imperial, aunque se podría entender así. Mas bien, esta hablando de un contexto de fe y salvación. En si, Romanos 9-11, no esta hablando de lo que Soto esta sugiriendo, mas bien, esta hablando de cómo Jesús es el Mesías para Israel, y como Dios va a lidiar con el remanente Judío con respecto a su salvación. Los pasajes que SI Pablo esta contra-poniendo al Señor Jesús contra el señor Cesar, son en 1 Cor. 8:5-6; 2 Cor. 4:5; Fil. 2:11; Col. 2:6.

Los otros textos mal usados por Soto son Mateo 7:21-22, y Lucas 6:46, curiosamente no cita Lucas 12:8-9 o Mateo 10:32-33. Cierto, no todo el que le diga “Señor” a Jesús se salvara, pues aun sus enemigos reconocerán y confesaran tal cosa, cf. Fil. 2:11, pero también es necesario reconocer a Jesús ante los hombres, como también los evangelios de Mateo y Lucas afirman en las citas que yo preveo.

Soto afirma lo siguiente:
De manera que no importa cuántas veces has “pasado al frente”, no importa “cuánto llores”, no importa cuántas tarjetas de “recibir a Cristo” hayas llenado. Si en realidad Él no es tu Dueño y Salvador, Tu profesión  no tiene ningún valor. 

Esto suena muy pio al solo leerlo, pero al ser puesto bajo la lupa de las Escrituras citadas arriba, se ve el error de dichas declaraciones. Según Jesús, SI importa si lo confesamos delante de los hombres, cf. Mateo 10:32-33 y Lucas 12:8-9. Según Pablo, SI importa la profesión que hacemos, cf. Romanos 10:10, “10 Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo.” Jesús también dijo lo siguiente sobre lo que saldría de nuestras bocas,

Mateo 12:37
37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

Podemos entonces apreciar, que el problema de Luis Soto, es de raíz. No entiende la historia de la oración al pecador. No entiende el contexto de Romanos 10:9-10. No entiende la función de nuestra confesión sobre nuestra fe en Jesús delante de los hombres.

Finalmente, ¿Una oración salva? Claro que no, tampoco una confesión. Pero lo que si salva es una confesión/oración acompañada con discipulado. Es de notar, que Jesús no solo nos mando a predicar el Evangelio, sino que también a discipular a los creyentes, Mateo 28:18-20. Este es un error aislado aquellos que practican la oración del pecador, o el llamado al altar. El alto porcentaje de deserción entre las filas de aquellas iglesias que no tienen tales prácticas, son prueba que ninguno esta discipulando a los creyentes.

Que la oración/confesión del pecador aislada se pretenda que salve a alguien es una idea absurda. Pero que se niega el contexto teológico en la que esta oración/confesión trabaja, es ya una tontería. Si Soto y los como el, que entraron al evangelio citando dicha oración ven que hay algo deficiente, que ataquen al problema que acá planteo de discipulado, que propongan maneras constructivas para arreglar dicha deficiencia, y no meramente rechazar algo porque no cuadra dentro de su cuadro histórico y teológico.

Finalmente, y observación personal, en Español no se ha traducido el artículo de Thomas Kidd en la pagina de la Coalición por el Evangelio. De hacerlo, los mandaría de nuevo a la pizarra, y a ver cómo es que uno de sus contribuidores llegó a estar equivocado tanto históricamente como teológicamente.

[1] Colin G. Kruse, Paul Letter to the Romans (Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans Pub. Co. 2012) pg. 410.

Mito Evangelico XII- Origen de la oración del pecador

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  • Nelzzon Rizz

    Muy bueno. En mi experiencia (subjetiva) me invitaron a un grupo de oración (de viejitas platudas) asistí y no entedia gran cosa pero algo me gustaba. Despuesde unas reuniones mas literalmente le sentia a Dios no como alguien lejano y empecé a tener una enorme hambre de leer las Escrituras…estaba en la facultad y no veia la hora de volver a mi casa para leer mi Biblia…pasaron 3 meses y en un lugar diferente se hizo la invitación de recibir a Jesús,me dijeron “pasa”,pase volvi a mi lugar y la persona que me acompañaba me dijo “felicidades”, a lo que respondi: “aj si, por que?…me dijo “ya entenderas”..han pasado 21 años de eso y creo que la oración de recibir es valida pero deberia explicarse mejor.

  • Marc Pesaresi

    “Debemos de reconocer, Soto no es historiador, y aun a la fecha de este
    escrito presente, sigue cursando sus estudios teológicos, por lo tanto,
    podríamos excusar su mala interpretación histórica” FALACIA ARGUMENTO CONTRA EL HOMBRE.

    “Podemos entonces apreciar, que el problema de Luis Soto, es de raíz. No
    entiende la historia de la oración al pecador. No entiende el contexto
    de Romanos 10:9-10. No entiende la función de nuestra confesión sobre
    nuestra fe en Jesús delante de los hombres”. O sea, el pobre de Soto no “cacha” nada de na. Es digamos, menos que un lego, en opinión del articulista.

    “Finalmente, ¿Una oración salva? Claro que no, tampoco una confesión.
    Pero lo que si salva es una confesión/oración acompañada con
    discipulado. Es de notar, que Jesús no solo nos mando a predicar el
    Evangelio, sino que también a discipular a los creyentes, Mateo
    28:18-20. Este es un error aislado aquellos que practican la oración del
    pecador, o el llamado al altar. El alto porcentaje de deserción entre
    las filas de aquellas iglesias que no tienen tales prácticas, son prueba
    que ninguno esta discipulando a los creyentes”. Este es un tema interesante. La confesión que Cristo es el Señor si Salva. Pero no llega a nada sin un discipulado. Concuerdo en parte con este argumento. También es cierto que en los primeros siglos no habia “oración” del pecador sino ¿Crees en el Señor Jesucristo?

    “Finalmente, y observación personal, en Español no se ha traducido el
    artículo de Thomas Kidd en la pagina de la Coalición por el Evangelio”.Error garrafal. No hablamos “español”. HABLAMOS CASTELLANO, el idioma de Castilla. El idioma “español” no existe.

    • Luis Jovel

      Primero, apuntar a la no “expertise” de una persona no es ataque personal, sino apuntar a una realidad. Si uno que se cree cirujano, y hace una operacion, no diras que al llamar la atencion de su falta de formacion en medicina es un ataque personal. Lo siento, nada de ad hominen, solo declarando la verdad.

      Tu otra observacion. Asi es, Soto no capta lo que esta diciendo. Pero no solo en este tema. En otro comentario, pidio que Dort se volviera a implementar, osea, exilio, encarcelamiento, muerte para todo aquel que no acepta el mentado sinodo.

      Tu ultima observacion, dime como pronuncias la “h” en “hierro”. Si lo haces con f, pues si, hablas Castellano, pero la mayoria de nosotros es muda, osea, la pronunciamos en Español. Y sobre el Español existir o no, solo te refiero a la RAE, que son los expertos, y discrepan contigo.

  • Matias Arancibia

    Luis esto fue muy bueno! De hecho, este deconstruccionismo reformado esta llegando al límite maximo. ¿Tenes idea cual será su motivo?

    • Luis Jovel

      “Descontruccionismo reformado”? A que te refieres?

      • Matias Arancibia

        La deconstrucción es un tipo de pensamiento que critica, analiza y revisa fuertemente las palabras y sus conceptos. A lo que voy es que los reformados intentan atestiguar contra prácticas que de por sí no atentan contra el proposito de la Escritura, pero además de eso, intentan poner en un marco de herejes a todos aquellos que no llevamos prácticas similares, y sin embargo estamos en un terreno ortodoxo. Lo que te preguntaba es si tenes alguna fuente que explique los motivos de esta circunscripción por parte de los reformados.

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