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Cuando parece que Dios no está. N.T Wright.

NTWrightBGDALa Biblia está llena de historias de Dios que interactúan directamente con los seres humanos, Él habla a Moisés desde una zarza ardiente, Él envía fuego sobre la ofrenda de Elías, Él viene a la tierra como un hombre.

[Pero] Hoy en día, parece que no vemos a Dios interviniendo directamente tanto. A veces, incluso nos parece que Él no participa en absoluto.

Hablamos con el teólogo, autor y profesor N.T Wright acerca del por qué suele parecer de esa manera, de lo que podemos aprender cuando se siente que Dios no está respondiendo a las oraciones y de cómo debemos orar cuando una situación parece no tener esperanza.

Parece que no vemos hoy a Dios moviéndose con tanta claridad como lo vemos en la Biblia. ¿Por qué crees que es?

Creo que parte de nuestro problema con esto se debe a que leemos la Biblia retrospectivamente. Nos miramos y decimos: “Oh, sí, Dios rescatando a su pueblo de Egipto.” Genial, eso es dramático (fantástico) y así sucedió, pero luego [vemos] en los Salmos y los poetas que dicen “¿Nos ha olvidado a Dios? ¿Ha olvidado el tener misericordia? ¿Él nos ha abandonado? Se ha ido por un largo tiempo”.

El gran libro de Isaías prometió un nuevo gran momento en que Dios vendría en persona y se convertirá en rey. Sin embargo, esa gran promesa fue hecha 500 años antes de que Jesús viniera. Durante esos 500 años muchos judíos sabios meditaron, oraron y lucharon. Mientras otros decían: “Oh, es sólo un montón de antigua mitología. Nunca va a suceder. “Pero siguieron orando y esperando y finalmente, este evento explosivo sucedió, lo llamamos Jesús.

Me parece que a menudo ese también es el camino para nosotros. Esperamos y oramos y parece como si nada sucediera, y luego, para nuestra sorpresa, algo sucede de repente y pensamos: “¡Oh Dios mío! ¡Eso es por lo que yo estuve orando, pero no sabía que iba a tener este aspecto!”. Esa es la experiencia característica, tanto en el mundo judío que vemos en los Salmos y en los profetas, como en el mundo cristiano.

“Si Dios te mantiene en oscuridad por el momento, puede ser porque tienes que pasar por una temporada de invierno con el fin de que cuando la primavera llegue, encuentre nuevas plantas bien arraigadas”.

En mi experiencia pastoral, trabajando con mucha gente en muchos contextos diferentes, la idea de que “Genial, ocurrió entonces, sin embargo no parece estar funcionando para nosotros ahora”, es un sentimiento característico. Entonces de repente, de la nada, por lo que parece, Dios hace una nueva cosa, y la gente dice “¡Oh Dios mío, eso es extraordinario ¿Cómo sucedió eso? “La respuesta es: eso es por lo que hemos estado esperando y orando, sólo que nosotros no sabíamos que iba a tener ese aspecto.

Entonces, ¿qué le dices a la gente que está en un período difícil y que está esperando a que pase algo y simplemente no viene?

Que ese período de espera es como cuando siembras una semilla bajo tierra en otoño, y deseando con impaciencia dices:”Yo planté, quiero algo de inmediato, por favor.” Pero usted tiene que esperar hasta el invierno.

Durante el invierno, no es que no pase nada, la semilla está germinando fuera de la vista, bajo tierra. Tiene que estar allí. [Luego llega] la primavera, cuando los nuevos brotes salen, y se ven claramente para nosotros, aunque no hemos visto nada pasar hasta entonces, en realidad las cosas han estado ocurriendo, pero bajo tierra.

Una y otra vez, Dios obra subterráneamente en nuestras vidas, en nuestra imaginación, en nuestras circunstancias personales y en el resto del mundo, y de repente algo nuevo sucede, un nuevo proyecto, un nuevo momento en nuestra vida, y nos quedamos asombrados. T.S. Elliot tenía ese maravilloso poema que es parte de sus cuatro cuartetos en el que dice: “Espera sin pensar, porque aún no está listo para el pensamiento.” En otras palabras, ni siquiera tratemos de averiguar lo que está pasando. Si Dios te mantiene en oscuridad durante el momento, puede ser porque tienes que pasar por una temporada de invierno con el fin de que la primavera, cuando llegue, encuentre nuevas plantas bien arraigadas.

Eso es muy difícil, porque la oscuridad es eso oscuro. Pero ahí es donde nos aferramos a las enseñanzas y las promesas de Jesús. Jesús enseñó parábolas sobre semillas que crecían en secreto y así sucesivamente, precisamente para que la gente pudiera aferrarse a la promesa de que, incluso cuando se ve oscuro, parece que no pasa nada, Dios está trabajando; las semillas de hecho producirán fruto en el momento adecuado.

¿Qué piensa acerca de la oración para la curación? Algunas personas oran directamente por la curación, mientras que otros simplemente oran para que la voluntad de Dios sea hecha. ¿Hay una mejor manera de orar en esas situaciones?

Una de las cosas que habla el Nuevo Testamento en cuanto al trabajo del Espíritu Santo es el regalo del discernimiento sobre saber porque orar. Porque a veces, si alguien se está muriendo y está claramente enfermo, en realidad es cruel decir: “Yo creo que Dios va a sanar a esta persona en este momento.” Porque en realidad, esto puede ser el momento para partir.

A veces, entonces, es [mejor ] orar por una buena muerte, en lugar de ser salvo de ese instante de la muerte. Todos vamos a morir, y sería tonto si todos tratamos de imaginar que incluso cuando alguien tiene una buena vejez, que Dios todavía quiere traerlos de vuelta de la muerte una vez más.

Sin embargo, al mismo tiempo, hay muchas ocasiones en las que alguien siendo abandonado por los médicos de profesión (los médicos dicen “No hay esperanza, esta persona va a estar muerto dentro de dos o tres días”), es que es a través de la oración, que la situación puede dar una vuelta radicalmente.

En mi familia tenemos un caso: una sobrina mía, hija de mi hermana, cuando tenía 6 años de edad, fue dado por muerta con insuficiencia renal doble. Ellos contaban que moriría dentro de uno o dos días. Pero esa chica está ahora en sus 30, ha sido maestra misionera en la India, y es una chica cristiana preciosa, y esto porque había gente de todo el mundo orando por ella. Para sorpresa, los médicos en la actualidad no saben cómo sus riñones mejoraron, pero lo hicieron.

Si estás en el ministerio, encontrarás constantemente personas que tienen historias que contar. Igualmente, sé de un montón de gente para la que se hicieron oraciones similares y no fueron curadas. Esto sigue siendo un misterio. No tenemos ni idea de ese misterio. Es por eso que, en Romanos 8, uno de los capítulos cruciales más importantes de la Biblia, San Pablo dice que no sabemos qué orar como debiéramos, pero el Espíritu gime dentro de nosotros con gemidos inarticulados, y Dios escucha lo que el Espíritu está diciendo.

En otras palabras, cuando estamos habitados por el Espíritu Santo, entonces de alguna manera, Dios está orando en nosotros por el dolor que nos rodea. A pesar de que no sabemos lo que hemos de pedir, si estamos a la espera de Dios siendo paciente y aprendiendo a orar, entonces de alguna manera, la oración traerá consigo la nueva creación, incluso si no es en la forma en la que al instante la queremos.

Es, pues, importante que luchamos con esa pregunta, en lugar de decir: “Siempre debemos orar y Dios siempre hará lo que queramos.” O decir: “Bueno, no es probable que vaya a pasar, así que vamos a orar “Hágase tu voluntad”. “Podemos colapsar en una de esas dos direcciones, y me parece que el camino de la sabiduría es aferrarse al medio a pesar de que eso resulta incómodo. Sin embargo, nos enseña paciencia y humildad, y es que el Evangelio es sobre el aprendizaje de la paciencia y la humildad en la presencia de Dios.

1. Título original y origen de la publicación:
N.T. Wright: When It Appears God Isn’t at Work. What God’s work in our lives actually looks like.
http://www.relevantmagazine.com/god/practical-faith/nt-wright-when-it-appears-god-isnt-working#lqsmbb8A0wO1AypU.99

Traducido por Jesús Zamora

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