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Expectaciones Judías del Primer Siglo con respecto al Reino de Dios – Jueves de Estudios Bíblicos sobre el Judaismo

cristorey03La predicación de Jesús sobre el reino de Dios no vino como un evento aislado. El advenimiento del reino en el cual Dios reinaría era una esperanza que era mantenida por la mayoría de los Judíos de la época. Hay dos diferentes tipos de esperanza en el Antiguo Testamento que muestran las expectaciones de los Judíos del de Jesús. Uno era del reino apareciendo en la historia y ser gobernado por un descendiente de David un marco terrenal. La otra es la que surgió después del exilio, que la anterior esperanza desapareció pero le dio lugar a una nueva esperanza que miraba por un prorrumpir apocalíptico de Dios en la persona de un Hijo del Hombre celestial, con una completamente reino trascendental “mas allá de la historia”.[1] Estos puntos de vistas tuvieron algo de influencia en los partidos religiosos que estaban presente en los días de Jesús.[2]

Los Fariseos. Estos tenían esperanzas mesiánicas que estaban centradas en el advenimiento del reino de Dios y la resurrección de los muertos. El Mesías vendría de la casa de David y el restauraría las fortunas de Israel en la tierra.[3] El establecimiento del reino era para que Dios lo hiciera, pero los humanos, por medio del arrepentimiento y observación de la Ley, podían apurar su institución.[4]

Los Saduceos. Ellos rechazaban lo que consideraban como esperanzas vanas de la intervención de Dios en la vida de la nación y la venida de un Mesías, puesto que creían que la era de la promesa de Dios había comenzado con lo héroes Macabeos y continuaba bajo su supervision.[5] Por su escatología realizada, no tenían ninguna atracción por el Mesías. Rechazaban la resurrección de los muertos como también la existencia de seres espirituales, cf. Hechos 23:8.

Los Esenios. Ellos creían en la consumación final, ángeles los asistirían en su lucha contra sus enemigos, “los hijos de las tinieblas”. Su líder, el Maestro de Justicia, era el heraldo de la nueva era.[6] Esperaban la venida de 2 Mesías, uno de Israel, y otro de Aarón.[7]

Los Zelotes. Estos eran radicales que miraban en actos de violencia el desencadenamiento de una guerra mesiánica y Dios intervendrá de parte de ellos para establecer SU reino. Las revueltas contra Roma, no eran por lo tanto políticas pero religiosas para así apurar la venida del Reino de Dios.[8]

Jesús. Jesús comienza su enseñanza sobre el reino desde su inicio, Marcos 1:15; Mat. 4:23; Lc. 4:19. Las demandas éticas del Reino de Dios que Jesús nos ofreció se encuentran en el Sermon del Monte, Mat. 5-7. El requerimiento para entrar al reino no era ser parte de una secta Judía, pero esta tener fe, Jn. 3:3-8. La fe que se requiere, es como la fe de un niño, Mc. 10:14; Mt. 10:3. La forma que Jesús enseñaba sobre el reino era a través de parábolas, que son una descripción de alguna acción común o objeto como una ilustración de una verdad espiritual.[9] Pero no siempre tenían que ser historias, como se ve en Lc. 6:39. [10] Jesús creía que el seria el que traería el reino, y el se designo el titulo de “hijo de hombre”, que fue el titulo que mas uso para si mismo, cf. Mc. 8:31; Mc. 10:45; Lc. 19:10. La referencia viene de Daniel 7:13, donde se ve al Hijo de Hombre viniendo del cielo, a gobernar las naciones. Podemos ver que el termino “Hijo de Hombre”, por lo tanto, no se refiere al origen humano de Jesús, mas bien, al celestial. El “Hijo del Hombre”, en las enseñanzas de Jesus, tiene la misma autoridad de Dios para perdonar pecados, Mc. 2:10. Jesús se refiere al Hijo de Hombre como uno que sufriría, algo que no estaba presente en ninguna de las creencias de sus contemporáneos, Mc. 8:32. Había una creencia que el siervo en Isaías 53 sufriría, pero no el Hijo del Hombre. El concepto del sufrimiento para el siervo del Señor en Isaías 53 se aceptaba, era porque unos consideraban que ese siervo era la nación de Israel. Jesús, también toma ese concepto para aplicarlo a su persona, representando por lo tanto al pueblo de Dios. Finalmente, Jesús al ser cuestionado por el sumo sacerdote, se refiere que el Hijo del Hombre vendría a juzgar, Mat. 26:63-64: Mc. 14:61-62. Recordemos, que Jesús se refiere a Daniel 7:13, así que ve aun el ministerio del Hijo del Hombre cumplido en el futuro.[11]

Luis A. Jovel

[1] George Eldon Ladd, A Theology of the New Testament Rev. Ed. (Grand Rapids: W. B. Eerdmans, 1993) pg. 58.

[2] Como el alcance de este breve estudio solo cubre las creencias de los partidos religiosos del día, su historia no sera discutida.

[3] Ralph P. Martin, New Testament Foundations Vol. 1. Rev. Ed. (Grand Rapids: W. B. Eerdmans Pub. Co, 1975) pg. 86.

[4] Chris Marshall, The Kingdom of God in the Teachings of Jesus 1st Rev. Ed. (Auckland: Impetus Publications, 1993) pg. 34.

[5] Ibid, pg. 37.

[6] Ralph P. Martin, New Testament Foundations pg. 88.

[7] B. D. Chilton, “Judaism”, en Dictionary of Jesus and the Gospels, ed. Joel B. Green, et. al. (Downers Grove: Inter-Varsity Press, 1992) pg. 401.

[8] George Eldon Ladd, A Theology of the New Testamentpg. 76.

[9] Merril C. Tenney, New Testament Survey (Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans Pub. Co. 1985) pg. 220.

[10] Leon Morris, Jesus (Melbourne: Acorn Press, 1994) pg. 17.

[11] A esto, se le puede agregar, que Jesus estaba ya, en su ministerio, juzgando a las entidades demoniacas en esta era, como se puede ver en Mt. 8:29. Jesus expulsa los demonios que oprimían al pueblo. David Williams, The Promise of his Coming (Homebush West: Lancer Books, 1990) pg. 32.

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