Manual de la Teología de la Prosperidad – Una guía para enterderla

Muchos han tratado de hablar al respecto y dar los orígenes de lo que Mohler le llama una “herejía Americana.”. Creo que esta herejía esta al mismo nivel de los Testigos de Jehová o Mormones, que nacieron también en USA en el siglo 19.

El estudio es muy bueno, pero el punto 4 de las “Creencias Principales…” de la pagina 2 es algo fuera de lugar. Estas iglesias, como las de Joel Osteen, ya no apelan al bautismo del Espíritu Santo o hablar en lenguas. Quizás eso se encuentre aun en Latinoamérica, pero no en todo lugar del continente, si se ve que Hill Song no ve el fenómeno necesario. Podrán ver mas detalles de esto en mi blog aquí.

Menciono en un video que pondré mas tarde en este blog, que el gran error de los que se han hecho héroes en ciertos círculos por condenar a los promotores de la Teología o Evangelio de la Prosperidad, es que no entienden ellos mismos las razones de porque la gente se acerca a tal movimiento, y solo los condenan como avaros y deseosos de hacerse de dinero. Por eso es que jamás podrán arreglar o contra restar la situación, y estos personajes ya se hicieron parte del problema, también haciendo sus imperios dentro de las filas de aquellos que los apoyan.

Si quieren saber de una manera breve, pero concisa y de buena calidad sobre el Evangelio o Teología de la Prosperidad, les invito a leer esta ponencia, haciendo clic aquí.

Gracias al Teologillo por traer esto a mi atención.

Albert Mohler Calls Hillsong a Prosperity Movement that Waters Down the Gospel

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Las Lenguas no son mas el distintivo Pentecostal por excelencia

  • Muchas gracias Luis por el material.
    Había visto la entrada en el blog del Teologillo, pero no había podido descargar el material.
    Saludos

  • Pero siempre es bueno poder recordarle a los cristianos, que el cristianismo no trata de la felicidad temporal y humana de las personas, ni de su salud (aunque Dios sana muchas veces a los enfermos), ni tampoco de la eternidad de las almas (aunque esta sea la ventaja más importante para el creyente convertido), ni de la prosperidad material de sus adherentes (aunque Dios muchas veces prospera). El evangelio, trata del testimonio de Jesús, de un humilde y sencillo predicador itinerante de la zona de la Palestina actual, quien dijo y demostró con señales muy poderosas, que El era Dios encarnado; y que murió en una cruz de madera en manos de los políticos del Imperio romano, poder gobernante en aquellos tiempos. Pero que luego de unos pocos días, resucitó de su muerte, quedando su sepulcro vacío para siempre: ¡Estas son las buenas nuevas de Su resurrección! Y luego del magnífico evento de su resurrección, muchos de sus seguidores más íntimos lo vieron resucitado. Conversaron, comieron, compartieron y volvieron a escuchar enseñanzas de Sus labios. Hasta que después de varios días, Jesucristo ascendió a los cielos (cf. Hch. 1:9-11), no sin antes prometérseles que El algún día volverá (“así vendrá como le habéis visto ir al cielo”, Hch. 1:9-11).

  • Y tampoco es verdad que el cristianismo es la búsqueda del cáliz sagrado (Santo Grial), ni de la fuente eterna de la juventud. El cristianismo es Cristo (cf. Jn. 1:3; 2 Cor. 13:14). Y sin Cristo no hay cristianismo.

    Es más, sin Cristo no hay Iglesia (Lc.20:17-18). Y sin Cristo, tampoco existe algún tipo de esperanza para hallar perdón y consuelo por las causas del pecado (cf. Col. 1:14).

    Recuerdo que un día, en un sermón que predico el famoso predicador bautista inglés Charles Spurgeon dijo que “nuestra religión no está basada en opiniones, sino en hechos”. Estos hechos, se refieren a Su resurrección. Y Su resurrección da esperanzas también a todos (cf. Josué 2:12; Jn.11:25;1 Cor.15:20-22;2 Cor. 1:22; 2 Cor. 5:5; Heb. 11:1).

    Porque, como también dijo el apóstol Pablo, si Cristo no resucitó, nadie puede tener esperanzas de ver a Dios (cf. I Cor. 15:12-19).

    Por este motivo, la Iglesia ha dicho a lo largo de todas las edades transcurridas, que Cristo el Mesías de Israel, murió por nosotros (Su Pueblo) en primer lugar y también Él murió por el resto de las personas que aun no le han reconocido como Dios y redentor (cf. Jn 3:16),para que algun dia le puedan conocer.

    O como escribió el apóstol Juan, discípulo del Señor: “Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna” (Jn. 3:16 DHH).

    Seguramente que el que pueda comprender todas estas simples pero profundas cuestiones, no puede estar muy lejos de convertirse en un buen discípulo de Jesucristo.

  • Superjonas.Cuando veas algo en el blog de tu interes, si lo deseas, puedes avisarme que te interesa y asi sabes como descargarlo.Yo estoy a tu orden,.
    Espero poder ser util para los pastores de algún modo posible.
    Saludos

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