9. Forma Favorita de Torcer el Evangelio – No tomar en cuenta la Intercesión

En esta serie, seguiré el aporte de Howard Snyder, Profesor de Teología y Mision en Ashbury Seminary.

Cuanto más leo de la oración en la Biblia, Moisés, David, los profetas, Job, la vida y el ejemplo de Jesús, las Epístolas-cuanto más estoy convencido de que yo y la iglesia en general, hemos descuidado el ministerio esencial de la intercesión. Por el misterio de la oración y el Espíritu de Dios, la intercesión persistente por el pueblo de Dios puede (ya a menudo lo hace) cambiar el curso de la historia y de las relaciones entre las naciones y los pueblos y las religiones-, así como el cumplimiento de nuestras necesidades más inmediatas y personales.

La oración intercesora es un medio primario de buscar primero el reino de Dios.

Seré breve. Muchos ahora acostumbramos a tener oraciones “paliativas”. Me refiero a oraciones que en realidad no tienen o se esperan ningún resultado, aparte de orar con el enfermo o necesitado. Ósea, una oración que demuestra que estamos preocupados por su condición.

Aunque la oración es una forma de evidenciar nuestra preocupación y consideración con nuestro prójimo, también debe de ser el instrumento por el cual debemos creer que Dios, bajo su soberanía, traerá sanidad por quien estamos orando.
Muchos, al desechar Marcos 16:18 como texto espurio, pero vemos en el libro de Los Hechos que para ellos, era normal esperar que después de la oración que levantaban, Dios respondería su petición. Para eso, se debe de tener en cuenta Romanos 12:2 en cuestiones de oración, para poder pedir a Dios lo que va conforme a SU voluntad.

Les invito a ejercitar su fue al orar por otros. La iglesia necesita poner la oración de nuevo en el centro de su culto.

Redescubrir a Jesús de Nazaret – J. D. G. Dunn

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