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Respuesta de N T Wright a una consulta sobre Pablo

Contestación de N. T. Wright a una pregunta hecha en su página en Facebook

Pregunta: Si Pablo era un pensador completamente judío (una aseveración que no cuestiono), ¿qué papel jugó su educación entre los gentiles de Tarso en la construcción de su punto de vista? ¿Cómo se interrelacionaban los dos modos de pensar?

La respuesta de N. T. Wright:

Hay un mito persistente, que se remonta a la escuela de la ‘historia de la religión’ de hace un siglo, que afirma (a) que había una gran brecha en el primer siglo entre ‘el pensamiento judío’ y ‘el pensamiento no judío’, y (b) que Pablo, que creía en la justificación por fe sin las obras de la ley, obviamente se había distanciado del ‘pensamiento judío’ y por lo tanto se había acercado al ‘pensamiento no judío’. Ambas ideas están completamente equivocadas, y muchos expertos las han desmentido con su erudición. (a) Todo el judaísmo de la época es, de cierta manera, judaísmo «helenístico». Hay un intercambio complejo de ideas y podemos observar a pensadores judíos luchando por mantenerse fiel a su Dios al tiempo que utilizan formas de pensamiento ampliamente conocidas para expresar sus ideas. Unos ejemplos son la Sabiduría de Salomón y Filón. (b) Pablo siguió siendo un pensador completamente judío. Conservó el enfoque judío en el monoteísmo, la elección y la escatología, e insistió en la exigencia judía de que no se podía adorar ídolos y que había que mantener un código de conducta sexual judío. Lo que le pasó a Pablo fue que llegó a creer que la resurrección de Jesús de Nazaret había demostrado que era el Mesías de Israel… y que, de acuerdo a Salmos 2 y 72 (el primero de los cuales, en particular, era de enorme importancia en el cristianismo primitivo) y pasajes como Isaías 11 (también citado por Pablo), cuando llegaba el Mesías de Israel sería el legítimo señor no sólo de Israel, sino de todo el mundo. Así que Pablo no tuvo que abandonar su herencia judía para poder tener un mensaje para el mundo más amplio. Sólo tenía que asumir ese punto de la herencia judía que decía ‘Desde este punto de vista, todos los países están llamados a la obediencia al Dios de Israel y a su Mesías’. Esa fue precisamente la postura de Pablo.

Por supuesto, debido a que Pablo se había criado en una de las principales ciudades filosóficas y culturales de la época, tenía que haber estado consciente de los grandes debates acerca de qué es lo que sabemos, cómo lo sabemos y cómo deberíamos comportarnos (la física, la lógica y la ética). En varios puntos de sus cartas—tanto Colosenses como 1 Corintios son buenos ejemplos—lo observamos navegando por estos temas y adoptando un punto de vista decididamente judía—lo cual no significa que se separa del resto del mundo, sino que más bien afirma ‘flanquearlo’, para pagarle con su propia moneda. He sostenido este argumento en el capítulo 14 de Pablo y la Fidelidad de Dios. La manera de Pablo de decirlo es típicamente combativo: ‘llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta al Mesías’ (2 Corintios 10); o, más suavemente, ‘todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración…’ etc. (Filipenses 4). Pablo veía, con toda claridad, tanto que el mundo pagano en su conjunto estaba atascada en la idolatría y en los patrones de conducta destructivos que lo acompañaban como que, sin embargo, muchos pensadores no judíos estaban realmente buscando y vislumbrando aspectos de la verdad y la bondad que los seguidores de Jesús debían respetar y admirar sin perder su propia postura distintiva.

Básicamente, todo esto se reduce a la creencia de que si el Dios de Israel es el creador del mundo, y si todos los seres humanos están hechos a su imagen, entonces el rescate y la renovación de dicha imagen en Jesús tiene que ser una buena noticia para todos—sin la necesidad de negar su origen judío, salvo en el sentido de que se define ahora como una familia global de judíos y gentiles, esclavos y libres, hombres y mujeres. Al conocer a Jesús, Pablo navega por las aguas del pensamiento no judío de manera diferente de la Sabiduría o de Filón; pero es evidente que está haciendo el mismo tipo de cosas, viviendo como un judío (para quien la profecía mesiánica se había cumplido) en y para el mundo en general.

N. T. Wright

Via Peter Leaver.

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  • Que capacidad de adaptación tenía Pablo con los gentiles;no les impuso las cargas de la Ley de Moisés,pero les advirtió que se guardasen de las prácticas idolátricas y de la inmoralidad sexual.
    Nunca se vanaglorió de ser judío de la tribu de Benjamín,pero al mismo tiempo tenía todo el coraje de entrar los sábados en las sinagogas de la diáspora grecorromana,y anunciarles el cumplimiento de las profecías mesiánicas en Jesús.Pues no es extraño porque el conocía bien el Tanaj.
    Ahora bien si nosotros quisiéramos anunciar el Evangelio a los hebreos;estaríamos lo suficientemente preparados y con un basto conocimiento de todas aquellas profecías cumplidas por Jesús el Mesías?No es tan fácil como parece verdad?
    Analicen el balance de Pablo entre el judaísmo del primer siglo y las naciones grecorromanas.
    Ahora bien Saulo de Tarso que fue inspirado por el Soplo Sagrado para escribir las cartas a las iglesias,nos ha dejado un legado que nos ayuda a entender el mundo actual,la iglesia,la escatología,la Cristología etc,etc.Aunque claro esta también hay que tener presente que hay asuntos que se daban en el siglo I que no se dan en nuestro siglo,ya que el Canon en tiempos de Pablo aún estaba abierto,(lo digo para aquellos que dicen tener nuevas “revelaciones” que contradicen las Escrituras”).

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