Experiencia confirma la Escritura

Eduardo y yo tenemos una relación algo rara. Estamos casi siempre de acuerdo con los problemas que existen dentro del Evangelicalismo, pero diferimos de cómo solucionarlos, o el origen de ellos.

El es un Bautista-Calvinista muy apegado a lo que el ve como fiel a las Escrituras. Yo, un Bautista que se niega a apegarse a cualquier tradición, pero he confesado mis preferencias con los Anabaptistas.

El rechaza que operen los dones milagrosos el día de hoy, yo pienso que estos están vigentes aun.

Eduardo escrito, basándose en una entrada de Twitter por otra persona, una entrada donde se defiende la supremacía de las Escrituras a cualquier experiencia sensorial que podamos nosotros sentir el día de hoy. Creo que hace una buena cosa criticando aquellos que ponen sus esperanzas en tales experiencias. Pero donde no llega, y la Biblia si hace tal cosa, es que los milagros y experiencias que uno puede pasar, no son para tener fe en esos milagros o experiencias extraordinarias, pero para confirmar la Palabra escrita.

Les ofrezco su entrada en su blog, y luego, verán mi respuesta a el.

Lo más seguro!

NOVIEMBRE 17, 2011
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Es un gozo volver a poder escribir algunas palabras. Tengo muchas entradas pendientes que por razón de tiempo no he podido escribir desde hace algunos meses y espero hoy sea el día en el que vuelva con esta costumbre tan preciada para mí.

Y el propósito de hoy es reflexionar sobre las palabras que escribió un querido hermano en su cuenta de twitter. Norberto escribió lo siguiente,

Qué es lo único que puedo decir a estas palabras? AMEN! Este joven está en lo correcto! Su comentario fue en relación a un pensamiento que es común entre muchos creyentes, es decir, que las experiencias y lo extraordinario es más seguro y que por lo tanto los creyentes deben confiar en ellas más que en cualquier otra cosa, aún más que en la Biblia.

Y este es el triste estado del cristianismo de nuestros tiempos. Los creyentes han sido engañados y sin excusa alguna se han desviado de la verdad para creer las mentiras de Satanás, quien desea apartar a los hombres de la palabra infalible de Dios. Y el engaño es el siguiente, el diablo ha apartado a muchos ‘creyentes’ de la Biblia haciéndoles creer que lo milagroso es más seguro que la palabra de Dios, ocultando así las palabras del Señor acerca de Su palabra.

Ahora, deseo expandir el pensamiento de mi hermano Norberto, y confirmar sus palabras.

Primero, Dios ha dicho que es Su palabra y no lo extraordinario lo que es “más seguro.” Noten lo que dijo el Espíritu Santo por medio de Pedro,

16 Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. 17 Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. 18 Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo. 19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.”

En este pasaje el apóstol Pedro está dando testimonio de sus palabras y amonestaciones a los creyentes en Asia. Pedro está afirmando que está pronto a partir con el Señor, como Él mismo se lo había declarado, pero que desea que estos creyentes recordaran sus enseñanzas.

Y sus enseñanzas, dice el apóstol, no son cuentos ni mitos, sino que ellos mismos fueron testigos de la majestad de Cristo. Noten l que dice Pedro, “Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia.” El apóstol está recordando la transfiguración del Señor Jesús. Él [Pedro] estuvo allí con Él cuando Dios le glorificó y confirmó que Jesús era el “unigénito del Padre.”

Pedro fue testigo de este milagro! Él dice, “Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo.” Quién de estos creyentes podía refutar las enseñazas de Pedro? Él estuvo allí con el Señor cuando Dios el Padre le glorificó y les confirmó la identidad de Jesús a Pedro, Jacobo y a Juan.

Qué más maravilloso que esta experiencia? En que otra cosa podría confiar más el apóstol Pedro que en este milagro? Imagínense lo que fue ver a Dios glorificando a Su Hijo! Imagínense lo que fue escuchar audiblemente la voz de Dios! Habría algo más seguro que estas experiencias? El apóstol Pedro nos dice que sí!

Sí hay algo más seguro que este increíble milagro, y nos lo asegura en el versículo 19, que es traducido en la Reina Valera 1960 de la siguiente manera, “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones.“

Pedro escribió, “Tenemos también la palabra profética más segura.” La Biblia de las Américas lo traduce de la siguiente manera, “Y así tenemos la palabra profética más segura.” Es crucial entender lo que el Espíritu Santo nos está diciendo en este versículo. El orden de las palabras en el griego es importantísimo, y traduciéndolo del original diría así, “Y nosotros tenemos más segura la palabra profética.“

Qué debemos entender por esto? Bueno, lo que Pedro está diciendo es que la palabra profética/Biblia/Escritura, es más segura, más completa, más permanente, más autoritativa que las experiencias de cualquier persona, aún de la experiencia que tuvo él mismo en el monte de la transfiguración. La palabra de Dios es más confiable en sus enseñanzas sobre la persona, la obra y la segunda venida de Cristo que lo que ellos experimentaron ese día en el monte.

Marvin Vincent, un académico del griego interpreta las palabras del apóstol de la siguiente manera, “nosotros tenemos la palabra profética como una más segura confirmación de la verdad de Dios que lo que nosotros mismos vimos, i.e., el testimonio del Antiguo Testamento es más seguro que la voz que escuchamos en la transfiguración.“

Es decir, a pesar de haber escuchado la voz audible de Dios, Pedro veía a la Escritura como algo más seguro y de mayor confiabilidad.

No va esto en contra del pensamiento de muchos creyentes de hoy en día? Por supuesto que sí! Es triste ver como Satanás ha engañado a muchos para que confíen más en sus experiencias que en la Escritura. Muchos tienen problemas y prefieren ir a donde su pastor ‘milagrero’ para que les ‘profetice’ lo que deben hacer para resolver sus problemas. Porqué? Porque la Biblia no es útil para ellos. La Biblia es para muchos de estos ‘creyentes’ un libro ‘muerto.’ Ellos no le creen a Dios cuando dice de Su palabra que es ‘viva y eficaz‘ (Hebreos 4:12); ni que es perfecta, ni que puede convertir el alma, ni que es una lámpara (Salmo 19: 7-11).

Pero, Pedro por medio del Espíritu de Dios, el autor de la Escritura, dice que la Biblia es mucho más seguro que lo milagroso y que nuestras experiencias.

Nosotros somos hombres falibles. Tenemos un corazón engañoso y más perverso que cualquier otra cosa (Jeremías 17:9). Cómo podemos confiar en nuestras experiencias con un corazón así? Sencillamente no podemos. Tan perverso es nuestro corazón que podemos creer que lo que experimentamos viene de Dios cuando es una obra del mismo diablo.

Esa fue la razón por la cual Dios no permitió que el hombre estuviera sin Su palabra escrita. Tan engañoso es nuestro corazón y tan profunda es nuestra corrupción que nuestra memoria no es confiable. Cuántas veces no citamos mal un versículo que creemos saberlo de memoria? Miles de veces! Pues, Dios, en Su misericordia, no nos permitió valernos de nuestra memoria para darnos Su palabra. Él la escribió y la protegió para que el hombre no la perdiera ni tuviera la opción de corromperla con su pecado.

La palabra de Dios es más segura que nuestras experiencias de lo milagroso porque Dios ha hablado claramente en ella y no ha dejado su palabra a la interpretación de los hombres. Él ha dicho claramente lo que quiso decir. No permitió que fuera el corazón de los hombres el que la interpretara. Claramente habló y eso escribió y nos lo dejó a nosotros, Su pueblo.

Segundo, la Biblia es más seguro que lo milagroso porque esto puede venir de Satanás! En el sermón del monte Jesús enseña una parábola sumamente interesante, la parábola de los dos cimientos. Y esta parábola debe ser entendida en el contexto de la enseñanza de Jesús. El Señor estaba enseñando acerca del verdadero creyente, aquel que obedece la palabra de Dios en contra del falso creyente quien no lo hace. Noten lo que dice Jesús en Mateo 7,

21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”

El Señor está diciendo lo siguiente, “Muchos llegarán al Señor y le pedirán que les permita entrar en el reino de los cielos. Cuál es su confianza? Porqué creerán ellos que merecen estar en el cielo? Bueno, por sus experiencias. Estas personas llegarán al Señor creyendo ser Sus discípulos sólo porque experimentaron cosas extraordinarias. Es más, muchos de ellos hicieron cosas extraordinarias. Pero, Jesús afirma que eso no es en lo que deberían haber confiado, sino en obedecer Su palabra.

Y luego el Señor procede a enseñar algo acerca de Su palabra con una parábola, y Su enseñanza es esta: la Biblia es la roca, el cimiento más estable en el que un hombre puede construir su vida. Sus experiencias son como la arena y si un hombre confía en ellas para construir su vida, caerá en el día de juicio.

Es por ello que nuestras experiencias no pueden aumentarnos la fe. Dios afirma en Su palabra que es ella la única que puede aumentarnos la fe (Romanos 10:17). No son nuestras experiencias como creen muchos, sino la Escritura. Es por eso que los cristianos están llamados a leerla, a meditar en ella, a atesorarla, a amarla, porque en ella Dios aumenta nuestra fe y nuestro amor por Él.

Ahora, antes de concluir, Pedro nos confirma porque la Biblia es más seguro que nuestras experiencias, Pedro escribió,

19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.”

Noten las palabras que utilizó el apóstol: la Biblia es como una antorcha que alumbra en un lugar oscuro. Las experiencias de lo extraordinario no nos pueden alumbrar, ni nos pueden guiar en medio de la oscuridad. Esto sólo lo puede hacer la Escritura. Ahora, cuál es la razón de esto? Porque “ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.“

En contra de nuestras experiencias, las cuales están sujetas a nuestra propia interpretación, la Biblia vino directamente de Dios, quien habló y registró Sus palabras claramente para nosotros en la Biblia. Y es por eso que es ella la luz en la que debemos confiar, no en nuestras experiencias, especialmente de lo que llamaríamos milagroso.

Qué dejemos de poner nuestra confianza en lo que no deberíamos, y empecemos, si no lo hemos hecho ya, de confiar en la Biblia y meditemos en ella, para que como bien lo escribió Norberto siguiendo el principio de la palabra de Dios, nuestra fe sea aumentada.

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Lo siento, pero una ves mas, no veo que sea así. Jesús al parecer, era mas realista cuando dijo lo siguiente:

Juan 10:38

Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre.

Ahí, Jesús esta hablando de los milagros que el hacia, y como ya sabemos, conocer y creer en Juan, es salvación. Si tomamos lo dicho por Jesús, Norberto entonces, sabrá algo mas que Jesús al parecer, no creyó o pensó.

Jesús es la Palabra encarnada de Dios. Los Judíos no querían creerle por lo que el les decía, por lo tanto, apuntaba a los milagros hechos por el mismo, para que conocieran y creyeran que el Padre estaba en el, y el en el Padre.

Ahora,  ¿no esta diciendo ahí Jesús exactamente lo contrario a lo que Norberto esta diciendo?

Si tomamos la posición de Norberto, entonces la Biblia, la Palabra escrita de Dios, tendría mas poder que la Palabra encarnada. Crea una dicotomía algo extraña.

Acá, el argumento se te vuelve querido Eduardo, y correctamente criticas aquellos que ponen sus esperanzas y fe en los milagros, que yo me opongo igual que vos. Pero llegas al otro extremo, que es poner las palabras escritas sobre lo dicho por el propio Jesús. Repito, Jesús al parecer, es mas realista que muchos que quieren salvaguardar la supremacía de las Escrituras, AUN A LAS EXPENSAS DEL PROPIO JESUS.

Esto ya es casi bibliolatria.

Y creo que erras que Pedro niega su experiencia en el monte de la transfiguración, y que pone mas confianza en las Escrituras del A.T. Esto es mala interpretación del personaje de Pedro en la biblia, pues dice también esto: Hechos 4:20

Reina-Valera 1960 (RVR1960)

20 porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.

Pedro ya había apelado a las Escrituras antes, Hechos 4:11. Pero también el, como Jesús, es practico, y apela a los sentidos, el de vista, y oído. Luego, el mismo Pedro, dice lo mismo en la cita que pusiste, II Ped. 1:18-19. Me gusta tanto como la RV como también la NVI juntan los dos eventos. Tu cita dice del versículo 18 cuando comienza el versículo 19:

 19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;

Fíjate, TENEMOS TAMBIEN, ósea, aparte de la experiencia, también tenemos a las Escrituras. Y no lo estoy diciendo yo, lo dice el propio Pedro. Mira lo que dice en la NVI:

2 Pedro 1:18-19

Reina-Valera 1960 (RVR1960)

18 Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo.

19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;

El “oímos” hace completa la experiencia de “ver” mencionada en el versículo 16 del mismo capitulo. Peter H. Davids, dice que el griego se debe de entender como que por medio de lo experimentado, es que entonces aun podemos confiar mas en las Escrituras. En Griego Koine, el comparativo era frecuentemente usado como superlativo.

Bien, creo que he apuntado como tanto Jesús como Pedro, no creo que compartieran tus conclusiones sobre el texto.

Lo dicho por Norberto, es mas bien la conclusión lógica de que Dios no hace milagros hoy, y por lo tanto, aquellos que necesitan milagros para creer, están mal.

Jesús, y Pedro, toman una posición diametralmente opuesta a tal conclusión.

Me quedo mejor con Jesús y Pedro, aunque lo que Norberto diga, suena tan pio, tan santo, pero tan anti-bíblico!!!

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