El pietismo ha influenciado al cristianismo mas alla de lo esperado.

Entre los programas que mas oigo por podcast, The White Horse Inn y Issues Etc., oigo una y otra ves el ataque al Pietismo.  Los dos programas mencionados, me gustan por su exposición de las Escrituras, como también sus discusiones de cómo los eventos contemporáneos afectan la fe cristiana. Han sido de gran ayuda para mi, pues me mantienen nutrido de buena enseñanza bíblica, pero esto no quita que no pueda ver sus errores y ciertos “espanta pájaros” que crean para demonizar aquellos que no piensan como ellos. Estos programas son parte del movimiento que se le define como “neo-reformados”. Los neo-reformados son aquellos que son descendientes de la Reforma, y que ven cualquier desviación de la Reforma o del Calvinismo como una renuncia total del Cristianismo.  En otro lugar he hablado extensamente de esto, pero creo que vale la pena la corta definición dada.

Pero también es necesario definir que es el pietismo, y creo que la definición que yo he experimentado (algo subjetivo, por lo tanto sin valor dirían los neo-reformados) es muy lejana de lo que sus oponentes históricos, reformados y luteranos, presentan.

El movimiento Pietista surgió en el siglo 17, por medio de Phillip Jacob Spener (1635-1705).  En si, Spener era luterano, que veía, como Lutero lo hizo un día, que la reforma espiritual era necesaria para los creyentes.  Solo que en este caso, Spener no quería reformar al catolicismo romano, sino que la muerta ortodoxia luterana, que aparentemente no tenia efecto en la vida diaria de sus adherentes. El seguidor principal de Spener, Augusto Hermann Francke (1663-1727) llego a ser profesor en la universidad de Halle, donde adiestraba a los pastores a no solo a aprender proposiciones teológicas, sino que vivir también vidas que fueran ejemplo a sus feligreses y demás personas. Que hubieron grupos radicales dentro del pietismo, no se niega, pero si vamos a juzgar a un grupo solo por los movimientos radicales dentro de este, no estamos haciendo justicia al mismo, y mas bien, demostramos nuestro desprecio a lo que el grupo representa.

Por ejemplo, los oponentes del pietismo lo han criticado siempre por considerarle individualista.  Esto suena algo anacrónico dado que en las ultimas décadas, la Nueva Perspectiva de Pablo ha apuntado al alto individualismo dentro de la teología reformada, que ha quitado todo sentido de salvación corporal, y solo se ha concentrado en la salvación individual.   Siguiendo a esta critica, se les culpa a los pietistas de subjetivismo, por tener la experiencia religiosa personal en gran estima.  Esto, según sus críticos, ensalza al yo sobre Dios, y hace la vida cristiana una gama de leyes a seguir.  Una ultima critica, y sobre todo del campo luterano, es que los pietistas ponían, y ponen aun, mucho énfasis en la mayor participación de los laicos en el culto.  Esto, es otro revés de la posición original de la reforma luterana, que tiene uno de sus pilares como el sacerdocio de todos los creyentes.

Yo, soy por descendencia y convicción, bautista.  Doy gracias porque mi tradición protestante tiene ciertos rasgos que pietistas, y estos influyeron en grande manera a los bautistas del siglo 19, y esto acarreo al pietismo a sobrevivir en el siglo 20 y 21 en medio, no solo de los bautistas, sino que también metodistas, y en su mayoría, los Pentecostales.

Ahora, volviendo a la visión de Spener sobre su movimiento, encontramos las principales proposiciones del movimiento, a las cuales me encuentro muy confortable en aceptar.

1.Al dedicado y completo estudio de la Biblia.

2.El sacerdocio cristiano, siendo universal, los laicos deben de compartir el gobierno de la iglesia.

3.El conocimiento que el cristianismo debe de ser atendido por su practica como una señal indispensable y suplementaria.

4.En ves de hacer un ataque didáctico, y a veces fiero a los heterodoxos (herejes) y no creyentes, debemos de tratarlos con amor y humildad.

5.Una reorganización de la educación teológica en las universidades, dándole preeminencia a la vida devocional.

6.Un diferente estilo de predica, en particular, en lugar de una retórica que fuera placentera, el implantamiento del cristianismo en el nuevo hombre o hombre interior, el alma del cual es fe, y sus efectos en el fruto de la vida.

No creo que ningún luterano o reformado se opondría a tales proposiciones. En la objeción en la cual yo me uno a la critica de pietismo, es que mucho son llevados a ser extremadamente ecunemicos, y esto llega, en su mayoría de veces, a una desolación de los distintivos, no tanto entre cristianos, sino entre cristianos y no creyentes. Esto no sucedió en la primera o segunda generación de los pietistas, pero si paso en el siglo 19 y 20.

¿Cuál fue entonces la contribución del pietismo en la iglesia cristiana, en especial, la protestante?  Durante la reforma, los reformadores, envueltos en las polémicas contra los católicos, y entre ellos mismos, no tomaron en cuenta la gran comisión.  Fueron los pietistas que, en 1707, bajo el rey de Dinamarca, quien admiraba a los pietistas, mandaron 2 misioneros pietistas a sus colonias en la India.  Este fue el comienzo del movimiento misionero después de la reforma, y mucho después, las demás denominaciones tomaron una iniciativa similar.

La otra contribución del pietismo fue el nacimiento de lo que ahora le llamamos metodismo.  Juan Wesley se encontró con un grupo de cristianos profundamente influenciados por el pietismo, y fue así que Wesley se convirtió al Señor, siendo ya ordenado al ministerio, confirmando el problema que los fundadores del pietismo miraban en el clero protestante de su tiempo.

Si no hubiera tomado los libros de la historia de la iglesia cristiana, como el de Justo L. González, o el Nuevo Diccionario de Teología, me hubiera quedado con la versión tergiversada y partidista del pietismo que he oído una y otra ves en el los programas que mencione al principio. Acepto las criticas que son dadas al pietismo, pero creo que lo que ha hecho es mas bien ofrecer una corrección de lo que ve malo en las iglesias históricas. Tal corrección no cae bien a una iglesia acomodada, o que al poseer una creencia ortodoxa, esta en si se hace en una obra, creyendo que tener conocimiento correcto es suficiente para ser cristiano, cf. Lucas 18:9-14.

Con Santiago, debemos de afirmar que no podemos divorciar nuestra creencia cristiana con nuestro vivir cristiano.  Hacerlo, nos hace como demonios, que saben perfectamente quien es Dios, pero no se comportan de la manera que El espera de sus criaturas.

Santiago 2:18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.

19 Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.

20 ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?

En el siguiente aporte, hablare de una persona también condenada por muchos el día de hoy, Carlos Finney.

Dios les bendiga.

Luis Alberto Jovel

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