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¿DEBEMOS SER JUDÍOS?

Este escrito, es algo introductorio, pero no obstante, necesario para que sepan este mal que se esta infiltrando en la Iglesia del Señor.

Mario E. Fumero

Entre las muchas corrientes sensacionalistas que amenazan al cristianismo bíblico, la más dominante, y que cada vez toma más fuerza, es la corriente mesiánica judaica, o lo que denominaremos, “el espíritu de los Gálatas”.

En los últimos 140 años muchas iglesias han tratado de incorporar en sus esquemas litúrgicos, principios y valores del Antiguo Testamento como modelo en su quehacer diario, sobreponiendo la ley y las ceremonias, a la gracia y la fe salvadora. No cabe duda que las influencias judaicas han estado presentes en todo el contexto bíblico a través de todas las generaciones, existiendo pugnas entre judaísmo y cristianismo[1]. Dentro del mover evangélico muchas ramas del protestantismo han obtado por la ley dentro de la gracia en el sentido ceremonial, incluso hay iglesias pentecostales sabáticas. ¿Hasta donde sera compatible el que una iglesia gentil adopte costumbres judaicas de la Tora? ¿Es factible realizar danzas y ritos judaicos en el culto cristiano? ¿Tenemos base bíblica en el Nuevo Testamento para tales acciones?

¿BUSCANDO NUESTRAS RAÍCES?

Estamos asistiendo a la moda de ver como se imponen prácticas judías en el culto cristiano; danza, música, símbolos, vestuario, celebraciones de fes-tividades y rituales judaicos, etc. Esto se hace patente en los cristianos evangélicos que buscan por algunos medios sus “raíces judías”, analizando los apellidos y tratando de buscar su genealogía. Esto lo llevan a actitudes incoherentes, como cambiarse el nombre original por uno judío, mientras que otros, los más listos, hacen con estos negocios, ofreciéndoles formulas para investigar su origen judío a travez de una serie de conjeturas.

No podemos negar el hecho histórico de que muchos judíos que vivieron en España durante la persecución de los Reyes Católicos, tuvieron que irse o cambiarse el nombre para hacerse aparentemente cristianos y “salvar el pellejo”[2] de la Santa Inquicición. A estos se les consideraba, en términos despectivos “judíos marranos[3]. Puede haber entre los hispanos-ame-ricanos algunos, podrían ser descendientes de judios marranos “sefarditas”; pero muchos que no son “sefarditas” se están volviendo de la gracia salvadora, a la ley condenatoria, y quieren ser más israelitas que los israelitas.

Conocí a un cristiano llamado Enrique, que de pronto se cambió el nombre, ahora es Absalon Ben. Ya no viste como antes, ahora se ha puesto una “Kipa”, y solo habla del pueblo escogido, Israel, y pro-mueve entre los hermanos las celebraciones de las fiestas judías, tratando incluso de restaurar el Shabbat, la fiesta de la Pascua y la de Los Tabernáculos etc. El pobre, se ha hecho tan judío, que ha olvidado su origen indio. Otros han eliminado el símbolo del cristianismo como la cruz o el pez, para poner en el pulpito la Estrella de David o el candelero de siete velas.

 

INFLUENCIAS PELIGROSAS

QUE NOS AMENAZAN

No dejamos de reconocer que en este nuevo milenio las corrientes carismáticas y pentecostales han resurgido con fuerza. Actualmente el grupo evangélico que más crece en el mundo, por la acción vivificante del mover del Espíritu Santo, son estos. Este abrupto creci-miento se presta para que falsos maestros infiltren enseñanzas heréticas, desarrollándose un ferviente deseo de alinear a los cristianos del lado del pueblo es-cogido “Israel”, o de las corrientes gnósticas. Antes de seguir adelante, deseo reflexionar sobre los tres temas más conflictivos de la teología moderna que amenazan los avivamientos y el mover de Dios actualmente, y son:

Primero: El resurgimiento del gnosticismo, camuflado como Nueva Era, el cual estuvo presente en la iglesia primitiva, arremetiendo contra ello los Apóstoles Pablo y Pedro en sus Epístolas[4], y que hoy cobra fuerza dentro de las nuevas corrientes teológicas, principalmente la “super fe” y los movimientos  carismáticos de iglesia consideradas neo-pentecostales.

Segundo: El aumento de la idolatría y el culto a lo oculto, acompañado de un auge desmedido de lo supersticioso y de los fenómenos paranormales. Vemos asombrados como el uso de objetos, porta-dores de bendiciones, y disfrazados como la “doctrina de los puntos de contactos”, arrastra a millones de incautos creyentes evangélicos a un culto impregnado de panteísmo y espiritismo[5].

Tercero: El otro enemigo que nos asedia es el fanatismo del judaísmo farisaico. Muchos creyentes, en su buen deseo de apoyar al pueblo escogido, luchan para que estos reciban al Mesías (Jesús), y tratan de identificarse con los judíos llegando incluso hasta extremos desmedidos cómo el de implantar en sus iglesias costumbres y creencias hebreas; ceremonias, liturgia y simbolismo, revelando con esto que ignoran las Escrituras.

Damos gracias a Dios que para contrarrestar estas corrientes contamos con muchas Epístolas que abordan fuertemente esta temática, tales como Corintios, Colosenses, Gálatas, Hebreos, y el libro de los Hechos de los Apóstoles, que define la posición de la iglesia gentil frente a las prácticas del judaísmo (Hechos cap. 15). Al entrar al tema, debemos plantearnos, con la Biblia en la mano, las siguientes preguntas: ¿Tiene valor salvífico buscar nuestras raíces judías? ¿Hasta dónde debemos respetar y bendecir al pueblo judío? ¿Es el mesianismo cristiano una corriente fundamentada en principios del N.T.? ¿Debemos marginar a los árabes en el acontecer profético? ¿Sería correcto restaurar el tabernáculo de David en el culto cristiano?

Todas estas preguntas, y otras más, serán despejadas a lo largo de estos día.

[1]– Adventista adj. Relativo a una mover evangélico que aparece en EE.UU. hacia 1831. Su principal enfoque es la observancia del séptimo día considerado el sabbath. Fue fundado por William Miller, quien, con una interpretación literalista del Nuevo Testamento, creía en la inminencia de la segunda venida de Jesucristo. Este grupo, extendido en la actualidad por todo el mundo se destaca por su intensa actividad misionera y hospitalaria. De ellos se desprendió también los Testigos de Jehová que no guardan el sábado. “Enciclopedia Multimedia Planeta DeAgostini”

[2] – El decreto de 1492 de los Reyes Católicos ordenaba el abandono de Castilla y Aragón de los judíos no convertidos al cristianismo.

[3]-“La mezuzá en los pies de la Virgen. Los marranos y otros judíos secretos”.TRUDI ALEXI 2000. Información Editorial Certeza. Libro de investigación que llevó a la autora a establecer contacto con los cripto-judíos (descendientes de los marranos) y que hoy viven una vida secreta, bajo una “tapadera” cristiana. Poner una mezuzá oculta a los pies de una imagen de la Virgen permitía a los cripto-judíos hacer creer a los inquisidores que besaban a la imagen de la Virgen haciéndolo, de hecho, a la mezuzá (pequeño recipiente que contiene un fragmento bíblico).

[4]– Las Epístolas que revelan lucha con relación a las creencias gnósticas son Tesalonicenses, Colosences, Las de Pedro, Judas y Apocalipsis en sus primeros 3 capítulos.

[5]– Entre las iglesias que promueven estas costumbres se encuentra “la Iglesia Universal” que cambia su nombre según el país y su estrategia, pero se distingue por la consigna de “Pare de sufrir“. Es de origen Brasileño y su fuerte es el uso de objetos para obtener bendición y sacar dinero.

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  • onnis

    vaya hasta que te aventaste una buena…suigue adelante que el pueblo de Dios nececita mas conocimiento.

    de parte de tu amigo Onnis!

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